<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Especular.com &#187; General</title>
	<atom:link href="http://especular.com/category/general/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://especular.com</link>
	<description></description>
	<lastBuildDate>Tue, 24 Jan 2012 15:48:18 +0000</lastBuildDate>
	<language>en</language>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
	<generator>http://wordpress.org/?v=3.2.1</generator>
		<item>
		<title>Margin Call</title>
		<link>http://especular.com/margin-call/</link>
		<comments>http://especular.com/margin-call/#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 24 Jan 2012 15:05:15 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Marcos Pérez</dc:creator>
				<category><![CDATA[Analistas]]></category>
		<category><![CDATA[Crítica cine]]></category>
		<category><![CDATA[General]]></category>
		<category><![CDATA[Industria Fondos]]></category>
		<category><![CDATA[Opinión]]></category>
		<category><![CDATA[Apalacamiento]]></category>
		<category><![CDATA[Cine]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://especular.com/?p=1219</guid>
		<description><![CDATA[Hubo un tiempo en el que los banqueros tenían el pelo gris de tanto preocuparse por sus clientes. Eran tiempo difíciles, porque si sus clientes perdían dinero, su negocio cerraba y ellos también se arruinaban. En aquella época estaba de moda seguir una extraña costumbre. No invertían en aquello que no entendían o pudiera resultar [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://especular.com/files/2012/01/Margin-call.jpg"><img class="size-large wp-image-1222 alignleft" src="http://especular.com/files/2012/01/Margin-call-709x1024.jpg" alt="" width="306" height="442" /></a><strong>Hubo un tiempo en el que los banqueros tenían el pelo gris de tanto preocuparse por sus clientes. Eran tiempo difíciles, porque si sus clientes perdían dinero, su negocio cerraba y ellos también se arruinaban.</strong></p>
<p>En aquella época estaba de moda seguir una extraña costumbre. <strong>No invertían en aquello que no entendían</strong> o pudiera resultar peligroso para sus clientes. Especialmente si los nuevos productos iban acompañados de oscuras y misteriosas ecuaciones. Seguían la máxima de que no hay nada nuevo bajo el sol, y que cualquier fórmula mágica que les prometía ilimitados beneficios escondía por algún lado un reverso peligroso que podría arruinar a sus clientes y por tanto cerrar su negocio. <strong>Les iba la piel en ello</strong>.</p>
<p><strong>Algo cambió a partir de los años ‘70</strong> y sobretodo de los ’90. Muy poco a poco, tan despacio que no nos dimos cuenta, los propietarios de los bancos fueron dejando el control de sus negocios en manos de avispados y agresivos jóvenes que al parecer habían adquirido todo el conocimiento y sabiduría de la humanidad, gracias al esotérico poder que les otorgaban las siglas MBA bien visibles de su curriculum vitae (siglas que hoy sabemos corresponden a “Mediocre, But Arrogant”).</p>
<p><span id="more-1219"></span>A esa nueva generación de ejecutivos se les encomendó la tarea de maximizar los beneficios, gestionando desde su infinita y prepotente sabiduría los &#8220;nuevos&#8221; riesgos. Pero algo fundamental había cambiado durante la silenciosa transición. Los nuevos ejecutivos, a nivel personal y a diferencia de los banqueros clásicos, <strong>sólo podían ganar</strong>. Si sus decisiones eran correctas, sus bonus tocaban la estratosfera (&#8220;hay que incentivar el talento&#8221;, se decían entre sí). Si sus decisiones eran equivocadas, los clientes del banco sufrirían las consecuencias. Y si el banco era demasiado grande para caer, si el riesgo asumido de manera irresponsable por la entidad ponía en riesgo a todo el sistema financiero mundial, sería toda la población la que asumiría las pérdidas. Mientras, ellos, cobrarían sus millonarias indemnizaciones por despido. El &#8220;trabajo perfecto&#8221; al que aspiraba una gran parte de la población estudiantil de las últimas tres décadas, soñando con llevar la vida del personaje interpretado por Paul Bettany en la película.</p>
<p><strong>Los banqueros dejaron entonces de tener canas, ya no estaba de moda preocuparse tanto</strong>. Para gestionar &#8220;mejor&#8221; los riesgos y maximizar los beneficios había que cuantificarlos y exprimirlos, así que lo que se puso de moda fue buscar y contratar a todos los fabricantes de modelos matemáticos y fórmulas milagrosas que antes eran rechazados y olvidados. Como lo fue el primero de su especie, Louis Bachelier, hace más de un siglo (al que podemos considerar el primer “<a href="http://curiosoperoinutil.com/2007/10/28/libro-my-life-as-a-quant-2007-35/">quant</a>” de la historia al <a href="http://archive.numdam.org/ARCHIVE/ASENS/ASENS_1900_3_17_/ASENS_1900_3_17__21_0/ASENS_1900_3_17__21_0.pdf">modelizar matemáticamente el comportamiento históricos de activos financieros en el año 1900</a>). Miles de matemáticos, físicos e ingenieros, que tendrían que haber estado construyendo puentes, estudiando el interior de los hielos del satélite Europa o a los esquivos neutrinos; entraron a formar parte de la plantilla de los bancos para pulir esas fórmulas y hacerlas aún más rentables y &#8220;justificables&#8221;.</p>
<p>Así, el sentido común en los negocios y la finanzas, una sabiduría acumulada durante generaciones y destilada en útiles heurísticos (como por ejemplo “no invierto en lo que no entiendo”), fue dando paso a la “necesidad” de una descripción y acotación cuantitativa de riesgos (como la <a href="http://especular.com/el-mito-o-timo-del-var/">falacia del VaR</a>) a la hora de tomar decisiones. Se empezaron a construir derivados cada vez más sofisticados, productos artificiales de dudosa utilidad en los que tanto el vendedor como el comprador estaban de acuerdo en su medida artificial de riesgo casi nulo, pasándose la pelota unos a otros y quedándose por el camino con suculentas comisiones.</p>
<p>Zachary Quinto (el malo de la serie Héroes y además productor de ésta película) interpreta a uno de esos quants que dejó una tradicional carrera en la economía productiva, por una mucho más lucrativa en el mundo financiero, como él mismo reconoce en un revelador momento de la película. Su personaje nos traduce (en realidad lo hace para sus jefes, los propietarios del Banco) lo que está pasando.</p>
<h3>Apalancamiento</h3>
<p>De una forma muy ilustrativa, Zachary nos comunica que si el mercado cayera más de un 25%, la capitalización bursátil de toda la compañía se reduciría a cero, nada. Esto es una licencia del guionista para simplificarnos una complejidad que podría no dejarnos ver un fondo del asunto bien sencillo y terrible: Todo el sistema financiero estaba, <a href="http://www.euribor.com.es/foro/economia-bolsa-y-actualidad/20318-desapalancamiento-global-apenas-comenzado.html?utm_source=dlvr.it&amp;utm_medium=twitter">y sigue estando, brutalmente apalancado</a>.</p>
<p><strong>¿Qué significa &#8220;estar apalancado&#8221;? Que aumentamos el efecto que tiene sobre nosotros lo que nos puede ocurrir</strong>. Si esperamos que el petróleo suba un 10% ante los rumores del cierre del estrecho de Ormuz, podemos <a href="http://invertirenbolsa.com/como-acceder-al-apalancamiento/">apalancarnos </a>de manera lineal gracias a los Futuros tantas veces como queramos. Nos podemos apalancar por ejemplo tres veces. Entonces las variaciones de precio del subyacente, en este caso el precio del petróleo, afectarán a nuestra cuenta multiplicando por 3 dicha variación. Así, si el petróleo sube un 9%, a nosotros nos afectará ganando un 27%. A la inversa, si el precio cae un 11%, perderemos un 33% en nuestra cuenta.</p>
<p>¿Qué ocurre si uno está <strong>muy, pero que muy seguro</strong> de que el mercado va a hacer algo en concreto, o a la inversa nos parece que es prácticamente imposible que ocurra algo? (No tiene por qué ser moverse en una dirección. Puede ser perfectamente no superar ciertos límites con una &#8220;confianza estadística&#8221; muy, muy alta). Pues que, cegados por la aparente seguridad de nuestra certidumbre, intentaremos apalancarnos no 3 veces, sino lo máximo que nos permita el sistema financiero&#8230; (No es raro encontrar a bancos apalancados 50 ó 100 veces)</p>
<p>¿Por qué alguien permitiría asumir un riesgo tan grande? Alguien debería haber pensado que, en caso de equivocarnos, las pérdidas no sólo destruirían a la entidad, sino que la sumirían en deudas monstruosas. Sin embargo, en algún punto, se decidió seguir adelante.</p>
<p><a href="http://especular.com/files/2012/01/margin-call-2.jpg"><img class="alignleft size-medium wp-image-1245" src="http://especular.com/files/2012/01/margin-call-2-300x161.jpg" alt="" width="300" height="161" /></a><strong>La justificación, la excusa para que los altos directivos del banco siguieran apalancándose más y más, la da el Departamento de Riesgos</strong>, capitaneado en la película por el personaje de Demi Moore. Ella es la última responsable de justificar el extraordinario riesgo que el Banco ha asumido, ya que <strong>sus ecuaciones mostraban que algo así era prácticamente imposible que ocurriese</strong>. Así que si algo es casi imposible que ocurra&#8230; ¿por qué no apostar/apalancarse hasta las cejas?</p>
<p>En otras palabras, si conducimos un deportivo muy fiable, por una autopista en perfecto estado, <strong>y suponemos que dichas condiciones continuarán así en los próximos kilómetros&#8230;</strong> por qué no aumentar la velocidad a 160km/h, o mejor a 280km/h, <a href="http://www.youtube.com/watch?v=LO0PgyPWE3o">o ya puestos a 407km/h</a> y así llegamos antes que nadie?</p>
<h3>Confundir el mapa con el territorio</h3>
<p>Llega un momento en cualquier proceso de abstracción en el que perdemos el contacto con la realidad, y pasamos a manipular puras abstracciones. Esto no tiene por qué ser malo en sí mismo, si recordamos que estamos simplificando los elementos de dicha realidad. El problema llega cuando <strong>nos enamoramos de dichas abstracciones y las conclusiones a las que nos llevan las confundimos con la propia realidad</strong> que intentan describir.</p>
<p>Los bancos, en algún punto del camino (en muchos en realidad), confundieron el riesgo real que corrían con el riesgo prácticamente inexistente que las fórmulas y ecuaciones de los quants mostraban de manera aparentemente tan clara e irrefutable. Oponerse a sus conclusiones significaba en primer lugar estar en contra de aumentar los beneficios del banco, y en segundo lugar parecer un tonto que no se entera de la película frente a tus compañeros.</p>
<p>Evidentemente, con tanto PhD en plantilla, alguno habrá que no sea tonto del todo y confunda sus modelos con la realidad. Pero cuando eso sucede y <strong>alguien levanta la voz para discrepar, rápidamente se le corta la cabeza</strong> (no vaya a poner en peligro el bonus de fin de año, ¡hombrepordiós!). Por ejemplo, la matemática <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Iris_Mack">Iris Mack</a>, quien en 2002 fue despedida del Fondo de Inversiones de la Universidad de Harvard por decir que sus inversiones en derivados podían ser más peligrosas de lo que pensaban.</p>
<h3>Empatía</h3>
<p>Si hay algo que caracteriza a todos los personajes, salvándose quizá el de Zachary al contemplar desde el coche a la gente inocente caminando por las aceras de New York, es su <strong>falta total de empatía hacia cualquier otro ser humano</strong>. No sólo hacia sus propios compañeros de trabajo o socios, sino por el resto de personas que se van a ver afectadas por lo que se les viene encima. Al principio de la película, el personaje de Kevin Spacey parece triste por los despidos masivos que está ejecutando, para descubrir que en realidad lo que le deprime y preocupa es el futuro de su perro.</p>
<p><a href="http://especular.com/files/2012/01/margin-call-1.jpg"><img class="alignleft size-medium wp-image-1223" src="http://especular.com/files/2012/01/margin-call-1-300x207.jpg" alt="" width="270" height="186" /></a>En este sentido la película peca de excesivo maniqueísmo. Por experiencia sé que el mundo de las finanzas está lleno de tiburones que rozan (o disfrutan) la psicopatía, sin dudar un instante en traicionar, manipular o destruir vidas con tal de medrar. Pero también está lleno de personas maravillosas con más empatía que muchas ONG y más generosas de lo que nunca imaginé encontrarme en este entorno donde la materia prima es el dinero en sí. Generalizar a todos los que trabajamos en el gremio de las finanzas de ese modo sería como decir que todos los bomberos tienen alguna fijación con el fuego, o que todos los psicólogos eligieron su profesión porque tiene algún problema.</p>
<h3>Lo inevitable</h3>
<p>A diferencia de otras películas y documentales que se han hecho a raíz de la actual crisis, en esta se deja entrever algo más profundo que las simples causas circunstanciales actuales. Deja entrever que <strong>lo que ha ocurrido, no es algo extraordinario, no es único. Volverá a pasar, porque el ser humano no cambia</strong>. Volverán a formarse burbujas, volverán algunos a aprovecharse hasta que explote, volverán a hundirse, y vuelta a empezar. Casi se diría que su guionista simpatiza con la teoría del ciclo de los negocios de la escuela austriaca, o incluso con los resultados del Behavioural Finance más actual. En un momento de la película, el Presidente, interpretado por Jeremy Irons, nos lo describe y resume en sus propias palabras:</p>
<p><strong>—</strong><em>Así que piensas que he arruinado a algunos hoy&#8230; Todo para nada. Has estado (dirigiéndose al personaje que interpreta Kevin Spacey) en esto todos los días durante casi 40 años, Sam. Todo esto es inútil como lo es todo lo que hay ahí fuera. Es sólo dinero, lo fabricamos. Piezas de papel con dibujitos para no tener que matarnos entre nosotros para comer. No estamos equivocados. Y ahora no es diferente de otras veces como ya ocurrió en 1637, 1797, 1819, 1837, 1857, 1884, 1901, 1907, 1929, 1937, 1974, 1987, 1992, 1997 y 2000 aunque ahora lo llamemos de otra forma. <strong>Siempre es lo mismo una y otra vez; no podemos evitarlo</strong>.Y <strong>ni tú ni yo podemos controlarlo</strong>, o pararlo o ni siquiera enlentecerlo o alterarlo lo más mínimo. <strong>Sólo podemos reaccionar. Y ganamos mucho dinero si lo hacemos bien, y nos tiran en la cuneta sin piedad si nos equivocamos</strong>. Y <strong>siempre será así</strong>. Zorros felices y tristes sacos. <strong>Peces gordos y perros ambrientos del mundo</strong>. Sí, pueden haber más de los de nuestra especie hoy en día, pero los porcentajes de perdedores y ganadores se mantienen exactamente igual.</em></p>
<p><a href="http://especular.com/margin-call/"><em>Pinche aquí para ver el vídeo</em></a></p>
<p><a href="http://about.me/marcos21">µ</a></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://especular.com/margin-call/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>4</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Pánico Nuclear</title>
		<link>http://especular.com/panico-nuclear/</link>
		<comments>http://especular.com/panico-nuclear/#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 15 Mar 2011 17:07:05 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Marcos Pérez</dc:creator>
				<category><![CDATA[Cóncavo]]></category>
		<category><![CDATA[Convexo]]></category>
		<category><![CDATA[Especular]]></category>
		<category><![CDATA[General]]></category>
		<category><![CDATA[Hedge Fund]]></category>
		<category><![CDATA[Incertidumbre]]></category>
		<category><![CDATA[Opinión]]></category>
		<category><![CDATA[Predicciones]]></category>
		<category><![CDATA[Black Swan]]></category>
		<category><![CDATA[Predicción]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://especular.com/?p=1011</guid>
		<description><![CDATA[El pánico nuclear que estamos viviendo en Japón tiene muchas similitudes con el pánico financiero de septiembre de 2008. Nassim Taleb, harto de que el público siga sin entender lo que es un Cisne Negro, vuelve a insistir en ello: La Comisión Nuclear Japonesa tenía los siguientes objetivos en 2003: &#8220;El valor medio del riesgo [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://especular.com/files/2011/03/black_swan.jpg"><img class="alignright size-full wp-image-1021" src="http://especular.com/files/2011/03/black_swan.jpg" alt="" width="291" height="218" /></a>El pánico nuclear que estamos viviendo en Japón tiene muchas similitudes con el pánico financiero de septiembre de 2008. Nassim Taleb, harto de que el público siga sin entender lo que es un<strong> Cisne Negro</strong>, vuelve a <a href="http://www.fooledbyrandomness.com/notebook">insistir en ello</a>:</p>
<p>La <a href="http://www.nsc.go.jp/NSCenglish/index.htm">Comisión Nuclear Japonesa</a> tenía los siguientes objetivos en 2003: &#8220;El valor medio del riesgo de mortalidad por exposición a la radiación resultante de un accidente de una instalación nuclear, no debe exceder de 1 vez por cada millón de años&#8221;.</p>
<p>Esa política fue diseñada hace sólo 8 años. <strong>Su accidente de “una vez en un millón de años” ha ocurrido sólo ocho años más tarde</strong>. (Qué curioso, el mismo argumento que usó Goldman Sachs para excursarse de las pérdidas de uno de sus hedge funds, algo que <a href="http://www.smurfitschool.ie/academicsampresearch/workingpapers/wp_08_13.pdf">sólo podía pasar una vez cada varios billones de años</a>). Estamos tratando con un fenómeno perteneciente al <a href="http://www.edge.org/3rd_culture/taleb08/taleb08_index.html">cuarto cuadrante</a>.</p>
<p><span id="more-1011"></span>Pasé las últimas dos décadas explicando (en su mayoría a <a href="http://especular.com/esos-extranos-personajes-llamados-analists/">imbéciles financieros</a> (sic), pero también a cualquiera que me escuchara) por qué no debemos hablar acerca de probabilidades pequeñas en cualquier dominio.<strong> La ciencia no puede tratar con ellas</strong>. Es irresponsable hablar de probabilidades pequeñas y hacer que las personas confíen en ellas, a excepción de sistemas naturales que se hayan mantenido en pie durante 3.000 millones de años (no de probabilidades derivadas teóricamente por nosotros, como las que aplicamos en el campo de las finanzas o el nuclear con un horizonte de unos 60 años). Fácilmente <strong>olvidamos que:</strong></p>
<p><strong>1.- Las probabilidades pequeñas tienden a ser más difíciles de calcular cuanto más pequeña sea la probabilidad</strong> (ver la segunda edición de “<a href="http://www.amazon.com/Black-Swan-Improbable-Robustness-Fragility/dp/081297381X/ref=sr_1_1?s=books&amp;ie=UTF8&amp;qid=1300206277&amp;sr=1-1">El Cisne Negro</a>”).</p>
<p><img class="alignright size-medium wp-image-1018" src="http://especular.com/files/2011/03/Black-Swan-300x300.jpg" alt="" width="240" height="240" /></p>
<p><strong>2.- El modelo de error hace que subestimemos las probabilidades pequeñas</strong> (en general, debido a efectos de convexidad). Cualquier error en el modelo infravalora las consecuencias negativas (al igual que cualquier incertidumbre sobre el tiempo de vuelo hace que la llegada de nuestro avión por lo general se retrase, no se adelante).</p>
<p><strong>3.-</strong> El problema es más agudo en Extremistán, en particular si hablamos de sistemas y procesos creados por la mano del hombre como las finanzas o las centrales nucleares.<strong> Las probabilidades se subestiman, cierto. Pero las consecuencias son aún mucho más infravaloradas.</strong></p>
<p><strong>4.- Debido a la globalización, los costes de las catástrofes naturales están aumentando de una manera no lineal</strong>.</p>
<p><strong>5.- El problema de Casanova</strong> (sesgo de supervivencia en probabilidad): Si Usted calcula la frecuencia de un evento raro y su supervivencia depende de que dicho evento <strong>no</strong> tenga lugar (por ejemplo, sucesos nucleares, jugar a la ruleta rusa o ser un <a href="http://especular.com/el-largo-plazo/">gestor long-only</a>), entonces se está subestimando dicha probabilidad.</p>
<p>Hasta aquí los comentarios de nuestro amigo Nassim. No pasa nada si en los institutos y la Universidad los estudiantes se preocupan más por aprobar los exámenes que por comprender las implicaciones de lo que les enseñas. No es tan grave si la inmensa mayoría de la gente no sabe ni entiende de matemáticas.</p>
<p><strong>Lo grave en nuestra sociedad es que quienes toman decisiones políticas, además de ser legos en la materia, se dejen guiar por asesores “altamente cualificados”, pero simultáneamente ciegos al impacto real de sus proyecciones.</strong></p>
<p>Siendo gestor de fondos, cuantas veces habré discutido con colegas porque implementaban <a href="http://especular.com/jorobados-y-gestores-exoticos/">estrategias cóncavas</a>, argumentándome que la probabilidad de que les pase algo malo es, como dice el informe de la Comisión Nuclear Japonesa, menor de “una entre un millón de años”. Lo paradójico es que son ese tipo de gestores los que consiguen el éxito y el reconocimiento de la industria a los pocos años, hasta que son barridos y olvidados por algún evento de consecuencias “imprevistas”, y una <strong>nueva generación les sustituye apoyados por la amnesia de los propios clientes arruinados</strong>.</p>
<p>Las reacciones que están teniendo los gobiernos frente al pánico nuclear japonés son muy similares a las del pánico financiero de septiembre de 2008. De repente se manifiesta el impacto de lo altamente improbable, cómo todo cambia radicalmente, y entonces se rectifica… temporalmente.</p>
<p><strong><a href="http://especular.com/files/2011/03/russian-roulette.jpg"><img class="alignright size-full wp-image-1027" src="http://especular.com/files/2011/03/russian-roulette.jpg" alt="" width="256" height="320" /></a>No nos equivoquemos, volverá a suceder.</strong> Volveremos a diseñar estructuras y procesos basados en lo “estadísticamente seguro”, tanto en el campo de las <strong>finanzas</strong>, como en el de la <strong>energía</strong>, la <strong>política</strong> (“es poco probable que el partido ABCD llegue al poder”) o la <strong>biología</strong> (“Es altamente improbable que el virus THX mute…”).</p>
<p><strong>El producto financiero más atractivo</strong>, ese que promete una interesante rentabilidad “prácticamente sin riesgo”, <strong>y la central nuclear de Freedonia, comparten algo en común: “Son seguros al 99.99%”</strong>.</p>
<p>Pero si nos ofrecen jugar a la ruleta rusa, con un arma con sitio para 100 balas, pero sólo cargada con una, probablemente rechazaremos la oferta.</p>
<p><strong>¿Por qué no jugar, si el arma es segura al 99%?</strong></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://especular.com/panico-nuclear/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>5</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>¿Será cosa de la edad?</title>
		<link>http://especular.com/%c2%bfsera-cosa-de-la-edad/</link>
		<comments>http://especular.com/%c2%bfsera-cosa-de-la-edad/#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 26 Jan 2011 18:37:20 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Marcos Pérez</dc:creator>
				<category><![CDATA[Estrategias]]></category>
		<category><![CDATA[General]]></category>
		<category><![CDATA[Opinión]]></category>
		<category><![CDATA[Predicciones]]></category>
		<category><![CDATA[Analistas]]></category>
		<category><![CDATA[Opinión contraria]]></category>
		<category><![CDATA[Predicción]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://especular.com/?p=942</guid>
		<description><![CDATA[¿Y si la evolución de los mercados estuviera condicionada por la edad de sus participantes? Nos devanamos los sesos intentando razonar el porqué de las subidas y bajadas que sufrimos a diario, cuando podría ser que a largo plazo el principal factor no sea otro que la edad media de sus inversores. Ésta es una [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://www.elpais.com/articulo/agenda/Hugh/Hefner/casa/conejita/Playboy/elpepigen/20101227elpepiage_1/Tes"><img class="alignright size-full wp-image-952" src="http://especular.com/files/2011/01/Hugh-Hefner-se-casa-de-nuevo.jpg" alt="Hugh Hefner se casa de nuevo" width="300" height="200" /></a><strong>¿Y si la evolución de los mercados estuviera condicionada por la edad de sus participantes?</strong> Nos devanamos los sesos intentando razonar el porqué de las subidas y bajadas que sufrimos a diario, cuando podría ser que <strong>a largo plazo el principal factor no sea otro que la edad media de sus inversores</strong>. Ésta es una de las hipótesis que, con mayor o menor repercusión, se ha propuesto para explicar <strong>la curiosa presencia de los grandes ciclos alcistas y bajistas en Bolsa</strong> que comentan nuestros compañeros de <a href="http://invertirenbolsa.com/invirtiendo-con-los-grandes-ciclos/">Invertir en Bolsa</a>.</p>
<p>Básicamente, lo observado hasta ahora es que los grandes <strong>ciclos alcistas</strong> suelen durar una media de <strong>15</strong> años, y los <strong>bajistas </strong>unos <strong>18</strong>. Es decir, teniendo en cuenta que el último gran ciclo alcista terminó en el año 2000, aún<strong> tendríamos que esperar hasta el año 2018 para volver a ver niveles de <a href="http://invertirenbolsa.com/invirtiendo-con-los-grandes-ciclos/">PER</a></strong><strong> interesantes que nos motiven a volver a invertir</strong>.</p>
<p><strong>No le falta sentido común a la idea</strong>. Cuando los jóvenes (con recursos, se entiende) llegan a cierta edad, comienzan a ahorrar para el futuro. Parte de ese ahorro encuentra su lugar en la Bolsa, convirtiéndose así en <strong>compradores netos</strong>. Y a medida que la persona crece y sus ingresos aumentan, el volumen total medio destinado al ahorro en Bolsa iría creciendo proporcionalmente.</p>
<p><span id="more-942"></span><img class="alignright size-full wp-image-1004" src="http://especular.com/files/2011/01/piggy-bank-savings.jpg" alt="piggy-bank-savings" width="164" height="205" />Los años pasan y en algún punto del camino vital, el ahorrador medio llega a una edad en la que cada vez piensa más en lo cerca que tiene la jubilación. Pasa entonces a reducir el riesgo de sus inversiones y por lo tanto su ponderación en Bolsa. Hasta que llega un momento, generalmente una vez alcanzada la jubilación, en el que dejan totalmente de invertir y se convierten en <strong>vendedores netos</strong> de Bolsa.</p>
<p>Parece lógico, por tanto, suponer que <strong>el volumen de compras neto de un porcentaje de población correspondiente a un rango de edad determinado, contaría, en número suficiente, con un gran impacto</strong> sobre el total negociado en Bolsa. Dejando al margen otros factores que pudieran influir a largo plazo en su mercado de valores.</p>
<p>Efectivamente,<strong> la idea no es nueva</strong>. Las primeras noticias que tenemos parecen provenir de <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Kuznets_swing">Simon Kuznets</a>, quien ya la introdujo en varios trabajos posteriores a <strong>1930</strong>. Aunque son <a href="http://cowles.econ.yale.edu/P/cd/d13b/d1380.pdf">Geanakoplos et al</a>, junto a <a href="http://www.economics.smu.edu.sg/events/Paper/Cheolbeom_Park.pdf">Cheolbeom Park</a>, quienes más han popularizado y revisado esta teoría en los últimos años.</p>
<p>En esencia, sus trabajos denotan la existencia de una <strong>ventana de edad óptima o ratio</strong> de franjas de edad óptimo —definida por su <strong>ritmo de ahorro</strong> y/o su <strong>ratio con respecto a otros grupos de edad dentro de su pirámide de población</strong>—, tal que <strong>su impacto en el mercado de valores condiciona su evolución a largo plazo</strong>.</p>
<p>Tomemos como ejemplo el gráfico del <strong>índice S&amp;P-500</strong> y su correspondiente <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/PER_(finanzas)">PER</a> durante el último siglo (ambos presentados a continuación). Si comparamos sus ciclos alcistas y bajistas con el ratio de mediana edad al que venimos haciendo referencia (Figura 3 en el trabajo de Geanakoplos), veremos una interesante correlación:</p>
<p style="text-align: center"><img class="aligncenter size-large wp-image-950" src="http://especular.com/files/2011/01/Ratio-mediana-edad-contra-resto-edades-1024x630.png" alt="Ratio edad inversora contra resto edades USA" width="614" height="378" /></p>
<p style="text-align: center"><img class="aligncenter size-full wp-image-949" src="http://especular.com/files/2011/01/PER-y-ciclos-Bolsa.png" alt="PER y ciclos Bolsa" width="578" height="391" /></p>
<p>El periodo alcista, tanto en precio como en PER, que empezó en la década de los &#8217;50, coincide con un primer pico en el grupo de población que nos interesa. El periodo bajista tanto en precio (teniendo en cuenta la inflación) como en PER, que va desde mediados de los &#8217;60 hasta 1980, se corresponde con una brusca bajada del ratio. Después, el gran mercado alcista que va desde principios de los &#8217;80 hasta el año 2000, con el PER totalmente desbocado, coincide de nuevo con una espectacular subida entre el grupo de población con mayor capacidad para invertir. Esto es,<strong> la &#8220;maduración&#8221; de la generación del Baby Boom, los nacidos poco después de la Segunda Guerra mundial, proceso que podemos apreciar en la siguiente animación gráfica:</strong></p>
<p style="text-align: center"><strong><img class="size-full wp-image-1008 aligncenter" src="http://especular.com/files/2011/01/gif6.gif" alt="Piramide USA" width="610" height="425" /><br />
</strong></p>
<p>Pero los niños del Baby Boom ya han empezado a jubilarse y el ratio a caer ininterrumpidamente desde el año 2000. Lo que coincide perfectamente con el actual periodo lateral (bajista, si volvemos a tener en cuenta la inflación) que estamos sufriendo desde hace ya once años. Las <strong>proyecciones de Geanakoplos</strong> (línea punteada de la Figura 3 de arriba), y en coincidencia con los ciclos comentados al principio, nos indican que <strong>en algún momento alrededor de 2018-19, la siguiente generación predominante, aquellos nacidos después de 1980, </strong><strong>tomarán el relevo y subirán de nuevo el ratio demográfico de inversores netos</strong>. Hasta entonces, quizá mejor <strong>olvidarse</strong> de invertir con un <a href="http://especular.com/el-largo-plazo/">estilo long-only para el largo plazo</a>.</p>
<p><img class="alignright size-full wp-image-957" src="http://especular.com/files/2011/01/Subiendo-sin-nadie.jpg" alt="Subiendo sin nadie" width="332" height="221" /></p>
<p>Además, esta visión coincide con el saber popular, aquel que nos recuerda que<strong> es necesaria sangre nueva (además de crédito fácil)</strong> para que nuevas burbujas se formen. Gente que no ha sufrido en sus carnes las consecuencias de la irracionalidad de anteriores burbujas; lo suficientemente inocentes para volver a creer que algún tipo de producto o servicio puede llegar a tener precios siempre crecientes y con el infinito como techo. Porque<strong> por ahora, el inversor de la calle, de cualquier edad, sigue totalmente <a href="http://especular.com/en-el-borde-del-precipicio-o-no/">desligado del mundo de la Bolsa</a> tras los crashes de 2001 y, en especial, de 2008</strong>.</p>
<p>Pero estos resultados pueden ser más parciales de lo que aparentan a simple vista. <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Cum_hoc_ergo_propter_hoc">Correlación no tiene por qué implicar causalidad</a>. Para poder reproducirlos, <strong>necesitamos un país estable, que sufra pocos shocks externos y de poca intensidad, a lo largo de varias </strong><strong>generaciones</strong>. Algo bastante difícil de conseguir en el mundo real&#8230; Si quisiéramos realizar el experimento a un siglo vista, podríamos escoger dos de los paises emergentes a priori más prometedores de principios del siglo XX. Por ejemplo <strong>Estados Unidos</strong> y<strong> Argentina</strong>. En aquellos años,<strong> ambos prometían ser potencias del futuro</strong>, como hoy presumen los <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/BRIC">BRIC</a>. Sin embargo, como sabemos, muchas cosas sucedieron en el último siglo a ambos países, a parte de la evolución de sus pirámides de población. Aquel que decidió invertir en Argentina lo perdió prácticamente todo.</p>
<p>Este ejemplo nos recuerda<strong> lo sensible que es cualquier decisión de inversión a largo plazo a la evolución de sus condiciones iniciales y a los shocks externos</strong>. La justificación de la historia bursátil de un país en base a <strong>su pirámide de población recuerda mucho las decisiones</strong> (¿a largo plazo?)<strong> que políticos y gobiernos toman a la hora de planear las pensiones de sus ciudadanos o su sistema de Seguridad Social. Lo que era perfectamente justificable en un entorno socio-económico determinado, se convierte en totalmente insostenible en cuanto cambian un par de parámetros antaño considerados constantes</strong>. En pocas palabras, no debemos olvidar que <strong>por muy razonada y justificada que sea una <a href="http://especular.com/las-cuatro-apuestas/">apuesta</a>, el mundo es siempre un lugar mucho más complejo e impredecible que el más elegante de los razonamientos.</strong></p>
<p><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Esquema_Ponzi"><img class="size-full wp-image-951 alignleft" src="http://especular.com/files/2011/01/MadoffSocialSecurity.jpg" alt="Madoff and the Social Security" width="398" height="284" /></a></p>
<p style="text-align: center"><strong>∫</strong></p>
<p><em><strong>—¡Muy bien, Madoff! ¿De dónde sacaste la idea de pagar a los antiguos inversores con el dinero de los más recientes?</strong></em></p>
<p><em><strong>—Del sistema de la Seguridad Social.</strong></em></p>
<p><em><strong><br />
</strong></em></p>
<p style="text-align: center"><em><strong>∫</strong></em></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://especular.com/%c2%bfsera-cosa-de-la-edad/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>4</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>En el borde del precipicio&#8230; o no.</title>
		<link>http://especular.com/en-el-borde-del-precipicio-o-no/</link>
		<comments>http://especular.com/en-el-borde-del-precipicio-o-no/#comments</comments>
		<pubDate>Fri, 07 Jan 2011 18:23:56 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Marcos Pérez</dc:creator>
				<category><![CDATA[General]]></category>
		<category><![CDATA[Indicadores]]></category>
		<category><![CDATA[Industria Fondos]]></category>
		<category><![CDATA[Opinión]]></category>
		<category><![CDATA[Predicciones]]></category>
		<category><![CDATA[Incertidumbre]]></category>
		<category><![CDATA[Opinión contraria]]></category>
		<category><![CDATA[Predicción]]></category>
		<category><![CDATA[Teoría de Catástrofes]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://especular.com/?p=843</guid>
		<description><![CDATA[En 1974 se envió desde el radiotelescopio de Arecibo, con la esperanza de que algún ser inteligente lo recibiera y comprendiese, un potente mensaje dirigido hacia el cúmulo estelar M13, formado por unas 400.000 estrellas. Si recordamos que el mensaje (como en una botella lanzada al mar) tardará 25.000 años en llegar a su destino, [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><img class="alignright size-full wp-image-849" src="http://especular.com/files/2011/01/arecibo-radiotelescope.jpg" alt="arecibo-radiotelescope" width="251" height="162" />En 1974 se envió desde el radiotelescopio de Arecibo, con la esperanza de que algún ser inteligente lo recibiera y comprendiese, un potente <a href="http://www.infoastro.com/200411/15arecibo.html">mensaje dirigido hacia el cúmulo estelar M13</a>, formado por unas 400.000 estrellas. Si recordamos que el mensaje (como en una botella lanzada al mar) tardará 25.000 años en llegar a su destino, es comprensible que todavía no hayamos tenido respuesta.</p>
<p>Sin embargo <strong>llevamos alrededor de un siglo emitiendo señales de radio en todas direcciones, y aún no hemos recibido ningún mensaje de vuelta por parte de nadie</strong>. Para algunos esto significa que estamos solos en el Universo. Para otros, que simplemente hay que esperar más (100 años-luz es una distancia minúscula en términos astronómicos). Para los más divertidos y conspiranoicos, el silencio implicaría la<a href="http://www.xfiles.com/"> existencia de un complot mundial</a> que nos oculta unas relaciones gubernamentales inevitablemente establecidas con extraterrestres hace décadas&#8230;</p>
<p><strong>Una sensación similar es la que se respira en los mercados<a href="http://especular.com/caperucita-en-wall-street/"> desde hace meses</a></strong>. Hay muchas dudas sobre si hay alguien ahí fuera o sólo máquinas y bancos centrales construyendonos un espejismo artificial de lo que es la auténtica realidad. En esta primera entrada del año vamos a hacer un <strong>resumen de la información más importante y actual sobre los mercados, para ver por dónde pueden ir los tiros este año</strong>. La idea es intentar entrever, de la manera más objetiva posible, si la sorprendente resistencia que las Bolsas reflejan desde el suelo que formaron en marzo de 2009, y su terquedad para reflejar la actual debilidad económica, es un<strong> anticipo (indicador adelantado) de mayores subidas</strong>; o por el contrario se ha producido una<strong> desconexión total entre los mercados y la economía real, si es que alguna vez la hubo</strong>.</p>
<p><span id="more-843"></span>Para empezar, ¿<strong>quién está comprando e impulsando la subida</strong> bursátil americana si <strong>los inversores particulares llevan 33 semanas consecutivas <a href="http://www.ici.org/research/stats/flows">sacando su dinero de los Fondos de Inversión</a></strong>? Durante 2010, los clientes han retirado alrededor de <strong>$100 Billions</strong>, perdiéndose toda la subida (¿sin participantes?) de la última mitad del año:</p>
<p style="text-align: center"><img class="aligncenter size-large wp-image-852" src="http://especular.com/files/2011/01/Fund-Flows-weekly-1024x599.jpg" alt="Fund Flows weekly" width="491" height="287" /></p>
<p style="text-align: center"><strong>∫</strong></p>
<p>En consonancia con esta <strong>huida del inversor final</strong> y un <strong>volumen de contratación bursátil por los suelos</strong> desde hace meses, el &#8220;short interest&#8221;, o porcentaje de posiciones bajistas en Bolsa (NYSE) también está cayendo fuertemente. O lo que es lo mismo,<strong> las apuestas bajistas están desapareciendo del mercado</strong>:</p>
<p style="text-align: center"><img class="aligncenter size-large wp-image-858" src="http://especular.com/files/2011/01/Short-interest-1024x580.jpg" alt="Short interest" width="491" height="278" /></p>
<p style="text-align: center"><strong>∫</strong></p>
<p><strong>Desde un punto de vista descriptivo</strong>, empiezan a observarse cambios en la estadística histórica. En particular, si medimos las rentabilidades diarias del índice S&amp;P500 de los últimos 20 meses (gráfico a la izquierda) y las comparamos con las de las dos últimas décadas (gráfico de la derecha), observamos importantes<strong> diferencias</strong>: En la serie más actual se observa una <strong>menor volatilidad </strong>(en niveles que no se veían desde los años &#8217;70), una marcada <strong>asimetría hacia la derecha</strong> (lo que representa una mayor frecuencia de días positivos), así como un <strong>adelgazamiento de las famosas &#8220;colas pesadas&#8221;</strong>, u ocurrencia de días con subidas y bajadas extraordinarias. Es decir,<strong> los mercados se han hecho &#8220;menos salvajes&#8221;, en el sentido de <a href="http://www.eduardpunset.es/wp-content/uploads/2010/10/20101027_muy.pdf">Mandelbrot</a>, y más propensos a ofrecernos días con pocas variaciones y ligeramente positivos:</strong></p>
<p style="text-align: center"><strong><br />
<img class="alignleft size-medium wp-image-863" src="http://especular.com/files/2011/01/Rentabilidades-2009-2010-300x191.png" alt="Rentabilidades 2009-2010" width="300" height="191" /> <img class="size-medium wp-image-864 aligncenter" src="http://especular.com/files/2011/01/Rentabilidades-1990-2010-300x187.png" alt="Rentabilidades 1990-2010" width="300" height="187" /></strong></p>
<p><strong>∫</strong></p>
<p>En cuanto al <strong>sentimiento de los inversores</strong>, (un concepto aún utilizado por muchos traders para intentar localizar suelos y techos del mercado, pero que<a href="http://especular.com/relojes-rotos/"> como ya vimos no funciona</a>), está alcanzado, en sus muchas variantes de medición, <strong>niveles históricos de euforia alcista</strong>. Como ejemplo, el nivel actual de complacencia entre los participantes en la encuesta semanal realizada entre inversores profesionales AAII:</p>
<p style="text-align: center"><img class="aligncenter size-large wp-image-929" src="http://especular.com/files/2011/01/AAII1-1024x527.jpg" alt="AAII" width="491" height="253" /></p>
<p style="text-align: center"><strong>∫</strong></p>
<p><img class="size-full wp-image-877 alignright" src="http://especular.com/files/2011/01/Put-Call-ratio1.png" alt="Put-Call ratio" width="241" height="242" /></p>
<p>Aunque la encuesta AAII no es la única medida de sentimiento que cuenta con seguidores. El<strong> ratio put/call</strong>, o relación entre opciones put y call negociadas, nos sigue mostrando el<strong> trastorno bipolar que los mercados sufren</strong> desde hace tiempo y que <a href="http://especular.com/caperucita-en-wall-street/">ya comentamos</a>. <strong>En una semana los inversores se sienten más eufóricos que nunca, y la siguiente baten récord por depresión </strong>(derecha):</p>
<p style="text-align: center"><strong>∫</strong></p>
<p><strong>No me gusta incluir datos procedentes </strong><strong>del &#8220;mundo real&#8221;:</strong> soy de la opinión de que sólo en el muy largo plazo, los mercados financieros convergen a la realidad económica, y además lo suelen hacer de forma impredecible y arrítmica. Sin embargo sí que nos pueden dar una pista para no vivir sólo de datos procedentes puramente de estas construcciones abstractas, secundarias, que son los mercados financieros. Y una vez levantada la vista fuera de los propios mercados, prefiero siempre los llamados &#8220;<strong>indicadores indirectos</strong>&#8221; de la economía. Es decir, aquellos indicadores que no muestran la actividad económica en su conjunto (los &#8220;oficiales&#8221; PIB, paro, etc), sino los que indirectamente se ven afectados por la marcha de la economía y que suelen estar mucho menos manipulados que los oficiales. Como por ejemplo la actividad portuaria que refleja el <strong>Baltic Dry Index.</strong> Vemos que está cayendo por debajo de sus niveles mínimos previos del verano, lo que no augura precisamente una fuerte recuperación económica mundial:</p>
<p style="text-align: center"><img class="aligncenter size-large wp-image-880" src="http://especular.com/files/2011/01/Baltic-Dry-index-1024x616.PNG" alt="Baltic Dry index" width="491" height="296" /></p>
<p style="text-align: center"><strong>∫</strong></p>
<p><strong>Resumiendo</strong> la situación actual, y en opinión del analizador de flujos (dinero que entra y sale de los mercados) Charles Biderman, de<a href="http://trimtabs.com/global/index.htm"> TrimTabs</a>, <strong>el comprador último de esta subida en los mercados parece ser la propia FED</strong> quien, como ya dijo abiertamente Alan Greenspan —una vez liberado de sus limitaciones contractuales al dejar su cargo—, es consciente de que <strong>una Bolsa alcista impulsa las expectativas de riqueza</strong> de sus inversores y tiene efectos retroactivos positivos sobre las propias compañías. Con unas expectativas mayores, los consumidores incrementarán su gasto, alimentando a su vez a la economía real. Se trata de una pura <strong>manipulación psicológica llevada a cabo a gran escala, pero cuyos resultados son impredecibles porque hasta ahora nunca antes en la Historia se había intentado tal experimento de ingeniería social</strong>. ¿Qué ocurrirá, por ejemplo, si la inflación comienza a subir y la FED, junto al ECB, tienen que empezar a subir tipos después de su salto al vacío de 2008? Por que, aún sin contar con el efecto inflacionario de imprimir cantidades astronómicas de dinero, tal y como están evolucionando las materias primas y la energía,<strong> en algún momento entre el presente 2011 y 2012, es muy probable que los tipos tengan que volver a subir</strong>:</p>
<p style="text-align: center"><img class="aligncenter size-full wp-image-855" src="http://especular.com/files/2011/01/Tipos-de-interés.jpg" alt="Tipos de interés" width="506" height="415" /></p>
<p><img class="size-full wp-image-700 alignright" src="http://especular.com/files/2010/05/cusp3.gif" alt="cusp3" width="283" height="346" /></p>
<p style="text-align: center"><strong>∫</strong></p>
<p>Pero quizá el elemento que desencadene una vuelta al equilibrio, volver a &#8220;<strong>poner los pies en el suelo</strong>&#8220;, no sea necesariamente una subida de tipos de interés. Puede ser cualquier cosa, cualquier detalle al que ahora no le damos importancia, o cualquier noticia sin mayor calado. De repente, un día, lo que ayer era aceptable pasará a ser inaceptable, y los precios lo reflejarán abruptamente. Si <strong>actualmente nos encontramos cerca del punto &#8220;d&#8221;</strong> de la <strong>ecuación cúspide </strong>(gráfico a la derecha)<strong> </strong>que describe nuestra actual posición &#8220;al borde del precipicio&#8221; (y que <a href="http://especular.com/desprendimiento-topologico-de-europa/">ya comentábamos</a> a propósito de la primer crisis europea del año pasado),<strong> cualquier pequeño impulso podría hacer que nos precipitáramos hacia el abismo, </strong>cayendo hacia el punto &#8220;<strong>e</strong>&#8220;. Esto es, <strong>un nuevo nivel de precios para todos los activos con el que encajaría la nueva percepción de la misma realidad que vivimos hoy, </strong>en estos primeros días de enero de 2011.</p>
<p style="text-align: center"><strong>∫</strong></p>
<p><strong>¿Implica todo esto una inminente y violenta corrección en los mercados?</strong> <strong>No necesariamente</strong>. Parafraseando a Keynes y como hemos aprendido,<strong> una situación inestable alejada del equilibrio</strong> (como por ejemplo las burbujas punto-com y la inmobiliaria),<strong> pueden mantener su irracionalidad mucho más tiempo de lo que podemos permanecer solventes o especulando en su contra</strong>. Para recordarlo, baste un par de ejemplos que están ocurriendo ahora mismo:</p>
<p><strong>.1.</strong> El pasado agosto se confirmó la primera de las<strong> muchas señales <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Hindenburg_Omen">Hindenburg Omen</a> que el 2010 nos ha obsequiado</strong>. Presumiblemente dicha señal es en uno de los mejores predictores de crash bursátiles. Efectivamente, la bolsa no ha hecho más que desplom&#8230; No, quería decir subir, desde septiembre. Alguien que hubiera especulado a finales del verano con ponerse corto (y argumentos no faltaban entonces, como no faltan ahora), hubiera perdido una fortuna. Como seguramente les ha ocurrido a muchos de los que han tenido que ir cerrando posiciones cortas y bajando el nivel de &#8220;short interest&#8221; comentado más arriba.</p>
<p><strong>.2</strong>. Si buscamos <strong>qué ocurrió a continuación de un periodo de extremadamente baja volatilidad como la actual</strong> (la <strong>volatilidad histórica a 20 días</strong> está en niveles nunca vistos <strong>desde hace 39 años</strong>), tenemos que remontarnos hasta <strong>1963</strong> para descubrir que<strong> tras alcanzar niveles de volatilidad propios de las pirámides de Egipto&#8230; la bolsa continuó alcista durante 3 años más! </strong>Los suficientes como para arruinar al más terco y acaudalado de los bajistas:</p>
<p style="text-align: center"><img class="aligncenter size-large wp-image-845" src="http://especular.com/files/2011/01/Vola-Histórica-SPX-1024x476.png" alt="Vola Histórica SPX" width="553" height="257" /></p>
<p style="text-align: center"><strong>∫</strong></p>
<p>Como ya vimos el año pasado por estas fechas en &#8220;<a href="http://especular.com/la-pregunta-tonta-de-la-semana/">La pregunta tonta de la semana</a>&#8220;, <strong>cualquier &#8220;predicción&#8221; carece de utilidad práctica. Especialmente si viene de la mano de los llamados </strong><strong><a href="http://especular.com/el-poder-de-una-corbata/">analistas profesionales</a></strong>. Sin embargo, como advierten muchas voces experimentadas (<a href="http://books.google.com/books?id=SgAkI-OV0YsC&amp;pg=PA380&amp;lpg=PA380&amp;dq=taleb+experiencia+modelos&amp;source=bl&amp;ots=d1PJLcfexa&amp;sig=Yx08z8U0R3QLq0gxnwewdajqyZQ&amp;hl=en&amp;ei=RD8nTaiCB4Sk8QPBiK31Ag&amp;sa=X&amp;oi=book_result&amp;ct=result&amp;resnum=3&amp;ved=0CCUQ6AEwAg#v=onepage&amp;q&amp;f=false">es la experiencia, y no los modelos, lo que da una ventaja a la hora de lidiar con la realidad</a>), si realmente quien está sosteniendo los mercados es la FED con sus inyecciones continuas de dinero, deberíamos preocuparnos por la aparente calma que reina en los mercados. Efectivamente, durante los famosos <a href="http://www.ny.frb.org/markets/pomo/display/index.cfm">días POMO</a>, la FED adquiere públicamente diversos productos financieros a cambio de dinero que saca del aire. Por ejemplo, la FED es ya el mayor tenedor de bonos americanos del mundo (!).</p>
<p>Las fuertes correcciones suelen ir precedidas de situaciones extremas como las que acabamos de describir. Sin embargo, una situación extrema (por ejemplo la volatilidad que acabamos de comentar) no tiene por qué implicar una inminente corrección. Hay que tenerlo muy presente a la hora de especular, y no &#8220;apostar toda la granja&#8221;, como dicen los americanos, a que algo va a suceder en breve, sino recordar si estamos ejecutando una &#8220;buena apuesta&#8221; (que definimos <a href="http://especular.com/las-cuatro-apuestas/">aquí</a>) o no. En cualquier caso, <strong>la sensación de que aquí no puede suceder nada se ha vuelto generalizada. Y sin embargo, los problemas de base que nos llevaron a la actual crisis, siguen ahí</strong>. Incluso en algunos casos, estamos peor que al principio de esta tormenta. Como mínimo, habría que tener mucho cuidado en este principio de año.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://especular.com/en-el-borde-del-precipicio-o-no/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>6</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>El Paso del Noroeste. (Introducción a los Hedge Funds, I)</title>
		<link>http://especular.com/el-paso-del-noroeste-introduccion-a-los-hedge-funds-i/</link>
		<comments>http://especular.com/el-paso-del-noroeste-introduccion-a-los-hedge-funds-i/#comments</comments>
		<pubDate>Sat, 27 Mar 2010 10:52:13 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Marcos Pérez</dc:creator>
				<category><![CDATA[General]]></category>
		<category><![CDATA[Hedge Fund]]></category>
		<category><![CDATA[Industria Fondos]]></category>
		<category><![CDATA[Curso Hedge Funds]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://especular.com/?p=413</guid>
		<description><![CDATA[En el siglo XVIII, cuando la cartografía de nuestro planeta era incompleta y aún quedaban zonas por descubrir y explorar, algunos marinos soñaban con encontrar el llamado “Paso del Noroeste”. Se trataba de descubrir una ruta situada al norte de Canadá que les ahorrase tener que circunnavegar toda el continente americano por debajo del Cabo [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>En el siglo XVIII, cuando la cartografía de nuestro planeta era incompleta y aún quedaban zonas por descubrir y explorar, algunos marinos soñaban con encontrar el llamado “<strong>Paso del Noroeste</strong>”. Se trataba de descubrir <strong>una ruta situada al norte de Canadá que les ahorrase tener que circunnavegar toda el continente americano</strong> por debajo del Cabo de Hornos para poder pasar del Océano Atlántico al Pacífico o viceversa. Los potenciales<strong> beneficios y ventajas geoestratégicas</strong> que se derivarían del comercio a través de dicho Paso no sólo animaban a exploradores y marineros intrépidos, sino que espoleaban también a los empresarios y gobiernos para subvencionar este tipo de “aventuras”.</p>
<p style="text-align: center"><img class="aligncenter size-full wp-image-417" src="http://especular.com/files/2010/03/Paso-del-noroeste.jpg" alt="Paso del noroeste" width="567" height="409" /></p>
<p>No había entonces fotos de satélites ni datos que demostrasen la existencia o no de tal paso o “atajo”. Los intrépidos se aferraban a leyendas escuchadas a los propios indios o a su propia ilusión. <strong>La sola posibilidad de su existencia hacía que muchos tomaran el riesgo de aventurarse entre los peligrosos hielos del norte de Canadá</strong>. Uno de quienes lo intentó fue el Capitán inglés <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/James_Cook">James Cook</a>, para quien dicho paso fue, a pesar de intentarlo sin éxito sólo en una ocasión en 1778, una obsesión que le acompañó durante toda su vida.</p>
<p>En el mundo de la gestión del ahorro, la inversión y la pura especulación, existe un sueño similar, <strong>encontrar un particular “camino del noroeste”</strong>.</p>
<p><span id="more-413"></span>Efectivamente, si representamos horizontalmente el riesgo y verticalmente la rentabilidad que esperamos, a todos nos gustaría situar nuestras inversiones lo más arriba posible (hacia “el <strong>norte</strong>” de nuestro mapa, la<strong> alta rentabilidad</strong>) y a la izquierda (hacia “el <strong>oeste</strong>”, el <strong>bajo riesgo</strong>) de nuestro gráfico o mapa. <strong>Maximizar la rentabilidad mientras se minimizan los riesgos</strong>. Este es el empeño no sólo de cualquier especulador, sino especialmente de todo gestor especializado en conseguir lo que se ha llamado rentabilidad absoluta. Esto es,<strong> un retorno positivo independiente de la evolución de los activos subyacentes.<img class="alignright size-full wp-image-416" src="http://especular.com/files/2010/03/Riesgo-Rentabilidad.png" alt="Riesgo - Rentabilidad" width="258" height="231" /><br />
</strong></p>
<p><strong>Los Hedge Funds no son más que el vehículo legal que un gestor emplea para intentar materializar su manera de conseguir acercarse al Paso del Noroeste</strong>. Como consecuencia de esta primera definición, podemos entender que los Hedge Funds se pueden aproximar desde <strong>dos puntos de vista diferentes y complementarios:</strong></p>
<p><strong>1.-</strong> El punto de vista <strong>legal, donde el vehículo </strong>-como producto de inversión-<strong> se define y encaja en un marco regulatorio</strong> (que dependerá de las leyes del país donde se registre, permitiendo <a href="http://especular.com/hamburguesas-y-hedge-funds/">más o menos creatividad al gestor</a>) para su posterior comercialización.</p>
<p><strong>2.-</strong> El punto de vista <strong>conceptual</strong>, mucho más interesante para nosotros en este blog, donde reside la <strong>capacidad del producto</strong> (independientemente de su &#8220;envoltorio legal&#8221;) <strong>de proporcionar lo que los clientes buscan</strong>.</p>
<p>Con esta idea en mente, iniciamos una breve serie de artículos en el blog subtitulados &#8220;Introducción a los Hedge Funds&#8221;. Intentaremos explicar, con <strong>palabras sencillas y para que cualquier lector no especialista pueda entenderlo</strong>, <strong>los principales conceptos que subyacen (</strong><a href="http://especular.com/la-formula-del-dinero-i/">estrategias especulativas</a><strong>) a los diferentes estilos de gestión</strong> que los Hedge Funds aplican para <strong>desplazarse todo lo posible hacia su particular Paso del Noroeste de la inversión</strong>.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://especular.com/el-paso-del-noroeste-introduccion-a-los-hedge-funds-i/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>4</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Hamburguesas y Hedge Funds</title>
		<link>http://especular.com/hamburguesas-y-hedge-funds/</link>
		<comments>http://especular.com/hamburguesas-y-hedge-funds/#comments</comments>
		<pubDate>Sun, 21 Mar 2010 17:06:50 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Marcos Pérez</dc:creator>
				<category><![CDATA[General]]></category>
		<category><![CDATA[Especular]]></category>
		<category><![CDATA[Gobierno]]></category>
		<category><![CDATA[hedge funds]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://especular.com/?p=373</guid>
		<description><![CDATA[¿Se imaginan una nueva ley que obligue a los restaurantes a servir los platos de una única manera, sólo a partir de unos ingredientes predeterminados y mediante un proceso totalmente prefijado? Todos los restaurantes servirían los mismos menús, apenas variando el orden o el tamaño de los platos. Por el “bien común” desaparecerían el arte [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><img class="alignright size-full wp-image-372" src="http://especular.com/files/2010/03/Hamburger.jpg" alt="Hamburger" width="285" height="240" /><strong>¿Se imaginan una nueva ley que obligue a los restaurantes a servir los platos de una única manera, sólo a partir de unos ingredientes predeterminados y mediante un proceso totalmente prefijado?</strong> Todos los restaurantes servirían los mismos menús, apenas variando el orden o el tamaño de los platos. <strong>Por el “bien común” desaparecerían el arte y la creatividad de la mesa</strong>. No existirían ni Arzak ni la cocina experimental de Ferran Adrià. Intentar comer algo diferente sería tarea imposible, con todos los cocineros y restaurantes reducidos y confinados a<strong> copias de la cocina de un McDonald’s</strong>.</p>
<p>Quizá la sociedad se sentiría más segura con esa ley protegiéndola de posibles intoxicaciones.<strong> ¿Pero valdría la pena pagar un precio tan alto?</strong> Algo similar está sucediendo hoy con el <a href="http://www.rtve.es/noticias/20100316/ue-aplaza-nueva-regulacion-fondos-especulativos-para-lograr-apoyo-reino-unido/323921.shtml">debate en torno a las actividades de los Hedge Funds</a>, limitando la creatividad y libertad de sus gestores.</p>
<p>El <strong>desconocimiento político, a nivel internacional, de la industria de los Hedge Funds</strong> llega a producir vergüenza ajena. <a href="http://especular.com/el-precio-de-las-cebollas-y-la-escasez-de-hedge-funds/">Se hace responsable</a> a una relativamente pequeña industria de la actual crisis, cuando es precisamente la falta de más especuladores en los mercados lo que ha ocasionado una volatilidad nunca vista desde 1929. Sabemos que algo va mal cuando hoy la prensa describe a los Hedge Funds de forma simplista en los siguientes términos:</p>
<p><span id="more-373"></span><strong>1.-</strong> No cumplen con los requisitos legales del organismo regulador (CNMV en España); luego ¿son ilegales?</p>
<p><strong>2.</strong><strong>-</strong> Sus estrategias son &#8220;secretas&#8221;; ¿por lo tanto dignas de sospecha?</p>
<p><strong>3.-</strong> Su actividad especuladora desestabiliza la economía real. ¿Realmente?</p>
<p><strong>4.-</strong> Sus clientes (no institucionales) suelen ser personas muy ricas. ¿Y?</p>
<p><img class="size-full wp-image-371 alignleft" src="http://especular.com/files/2010/03/Alien.jpg" alt="Alien" width="269" height="202" /></p>
<p>Es decir, <strong>se trataría de un negocio potencialmente “fuera de la ley”, llevado a cabo por personas que ocultan deliberadamente su manera de hacer, perjudican la economía real con sus actividades, y cuyos clientes no son precisamente los más populares actualmente. ¿Existe algún candidato mejor a culpable de todos los males que nos afectan?</strong></p>
<p><strong><br />
</strong></p>
<p><strong>(1) Un Hedge Fund no es más que un vehículo legal por el que un gestor invierte el dinero de sus clientes con la esperanza de obtener una rentabilidad</strong>. Clientes que libremente asumen el riesgo de que la estrategia empleada por el gestor ofrezca beneficios o no. Cuando no consigue sus objetivos, el Fondo se disuelve, como le ocurre a cualquier otra empresa que no funcione dentro de una economía sana. <strong>Cuando un Hedge Fund va bien<a href="http://online.wsj.com/article/SB40001424052748704188104575083303028504236.html">, no tiene capacidad para alterar la economía real</a></strong><strong>. Cuando va mal, sólo perjudica a sus clientes.</strong></p>
<p>Lo único que diferencia a un Hedge Fund de uno de los 3.000 Fondos de Inversión tradicionales registrados en la CNMV, es el empleo de<strong> instrumentos alternativos</strong> (o no) y <strong>e</strong><strong>strategias diferentes </strong>al <a href="http://especular.com/el-largo-plazo/">sota, caballo y rey de la industria local</a>. Una industria local en la que sólo se encuentran diferencias en cuanto a las acciones/bonos que compran, y qué porcentaje de la cartera dedican a la renta fija. Pero hay más, mucho más. <strong>Existe todo un universo de ideas de gestión, de las que las variantes long-only son sólo una pequeña isla.</strong></p>
<p><strong>(2)</strong> Por lo tanto,<strong> si un gestor quiere poner en práctica alguna estrategia que implique ingredientes o un cocinado diferente</strong> al de la regulación del país donde pretende comercializar su producto, forzosamente tiene que “salir fuera” y <strong>establecer su producto allí donde le permitan comercializarlo</strong>. (Actualmente la CNMV ya permite registrar Fondos con estrategias diferentes a las ordinarias, aunque su aceptación por parte del público se ha visto tremendamente perjudicada por la crisis y la negativa publicidad que hoy analizamos).</p>
<p>El trabajo del gestor será pues ajustar y controlar el nivel de riesgo a lo que sus clientes esperan. Su ventaja competitiva es aplicar su estrategia en los mercados financieros. Su valor como gestores reside pues en su trabajo intelectual, fruto de su esfuerzo y creatividad, por lo que <strong>necesariamente tienen que guardarlo a salvo de la competencia</strong>.</p>
<p><strong>(3)</strong> Ya hemos visto anteriormente que <a href="http://www.fsa.gov.uk/pubs/other/hedge_funds.pdf">la actividad de los Hedge Funds apenas ha tenido repercusión en la actual crisis</a>. Al contrario, ha sido precisamente <strong>la falta de más Hedge Funds la que ha profundizado y empeorado la crisis</strong>. Si los casos de <a href="http://www.newsweek.com/id/221924">John Paulson</a> y <a href="http://www.vanityfair.com/business/features/2010/04/wall-street-excerpt-201004">Michael Burry</a> no hubieran sido excepciones, tal vez los movimientos financieros se hubieran suavizado (absorbido volatilidad) y la situación no sería tan dramática como lo es ahora. Si hubieran habido suficientes Hedge Funds apostando contra los derivados basados en la burbuja inmobiliaria, tal vez su tamaño no habría crecido tanto como para ahogarnos hoy, ni su desplome hubiera sido tan brutal como para poner en peligro la economía mundial.</p>
<p><strong>(4)</strong> Muchas veces olvidamos preguntarnos cuánta riqueza y puestos de trabajo han generado esas personas a las que simplemente por haber llegado a ser ricas,<strong> la sociedad mira con desprecio y</strong> <strong>envidia</strong>. Curiosa <a href="http://especular.com/actitudes/">actitud</a>.</p>
<p>En resumen, la industria de los Hedge Funds representa l<strong>a forma más pura de creatividad aplicada a la especulación</strong>. Absolutamente incapaces de condicionar la economía llamada real, sus gestores son la máxima expresión en cuanto a la comprensión de lo que podría ocurrir en el mundo en un futuro inmediato. A diferencia de sus primos lejanos los economistas, excelentes explicando el pasado, <strong>los gestores Hedge apuestan su patrimonio, su empresa y su credibilidad, a su comprensión del mundo y lo que podría devenir</strong>. Impopulares por apostar generalmente contra lo políticamente correcto, a través de sus acciones buscan una realidad que los demás negamos aceptar, <strong>equilibrando esa misma realidad con un poco de sentido común.</strong></p>
<p><strong>Benjamin Franklin decía que aquellos dispuestos a sacrificar su propia libertad para comprar un poco de seguridad, no merecen ni Libertad ni Seguridad</strong>. No le concierne al Estado ni qué o dónde me apetece comer, o con quién hago negocios o invierto mis ahorros. <strong>El Estado debe garantizar la ausencia de fraude en los procesos e ingredientes, pero no limitar nuestra libertad como individuos.</strong> En última instancia, se trata de decidir hasta dónde queremos dejar que el gobierno regule nuestras actividades.</p>
<p><strong>Porque como aprende cualquier aprendiz de cocina en prácticas, por mucho que se empeñe, no se puede cocinar una paella dentro de un McDonald’s.</strong></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://especular.com/hamburguesas-y-hedge-funds/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>2</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Justicia ciega</title>
		<link>http://especular.com/justicia-ciega/</link>
		<comments>http://especular.com/justicia-ciega/#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 11 Mar 2010 09:23:02 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Marcos Pérez</dc:creator>
				<category><![CDATA[Especular]]></category>
		<category><![CDATA[Esperanza]]></category>
		<category><![CDATA[General]]></category>
		<category><![CDATA[Incertidumbre]]></category>
		<category><![CDATA[Capital riesgo]]></category>
		<category><![CDATA[Estrategias]]></category>
		<category><![CDATA[Justicia]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://especular.com/?p=322</guid>
		<description><![CDATA[La “Fórmula del Dinero” es, como la justicia, ciega e implacable. No sabe si eres hombre o mujer, negro o blanco, joven o viejo. No discrimina por inteligencia, grado de preparación o físico, ni por nivel educativo o social. No distingue entre intenciones honestas o fraudulentas. No atiende a nuestros deseos ni a nuestros miedos [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><img class="alignright size-full wp-image-324" src="http://especular.com/files/2010/03/justicia_ciega.jpg" alt="justicia_ciega" width="224" height="253" /><strong>La “<a href="http://especular.com/la-formula-del-dinero-i/">Fórmula del Dinero</a>” es, como la justicia, ciega e implacable</strong>.  No sabe si eres hombre o mujer, negro o blanco, joven o viejo. No discrimina por inteligencia, grado de preparación o físico, ni por nivel educativo o social. No distingue entre intenciones honestas o fraudulentas. No atiende a nuestros deseos ni a nuestros miedos o necesidades. Para nuestra indiferente Fórmula, <strong>todos los especuladores somos iguales: Sólo importa el valor de la Esperanza Matemática que obtenemos de nuestra estrategia</strong>.</p>
<p>Por ejemplo, le da igual si nos concentramos en la calidad de nuestras apuestas, intentando que cada apuesta sea lo más razonable posible o que cuente con la máxima probabilidad de resultar ganadora. O si preferimos, como vimos en los ejemplos del <a href="http://especular.com/jorobados-y-gestores-exoticos/">jorobado y Taleb</a>, centrarnos en intentarlo innumerables veces, pero con pocas esperanzas de acertar en cada una de ellas.</p>
<p><span id="more-322"></span>Las empresas de <strong>Capital Riesgo</strong> (Venture Capital), por ejemplo, se centran sobretodo en hacer esas pocas apuestas al año, extremadamente cuidadas, razonadas y justificadas. Necesitan que la mayoría de sus <strong>escasas y grandes apuestas “les salga bien”</strong> para que la Fórmula caiga del lado positivo. No pueden confiar en que sólo una o dos les produzcan suficientes beneficios para compensar el fracaso de otras apuestas.</p>
<p>Al contrario que <a href="http://www.paulgraham.com/really.html">Paul Graham</a>, quien a través de su empresa &#8220;Y Combinator&#8221;, prefiere invertir en cientos de pequeñas empresas nacientes (startups) al año, aportando pequeñas cantidades a cada una de ellas. Estos Business Angels, o empresas que aportan un capital semilla para startups,<strong> reconocen que apenas saben nada del resultado final de cada idea que se les presenta</strong>.</p>
<p>Por ejemplo, más de 20 empresas rechazaron, entre 1939 y 1944, la &#8220;loca&#8221; idea de Chester Carlson de crear y comercializar una máquina que “copiara documentos” (al final creó Rank Xerox y empezó a vender fotocopiadoras&#8230;). En general, cuando alguien propone algo que <strong>los demás tachan de</strong> <strong>imposible</strong> (el premio Nobel Lord Kelvin dijo en 1895 que era imposible construir máquinas más pesadas que el aire que pudieran volar), es probable que algo inesperadamente grandioso pueda surgir. Pero si <strong>no hay manera de saber cuál será el siguiente Google</strong>, la estrategia más &#8220;razonable&#8221;, al menos para Paul Graham y Taleb, es apostar a todos los caballos que puedan. Al final es la propia incertidumbre del mundo la que alimenta el potencial de las estrategias ganadoras.</p>
<p>En definitiva, <strong>lo más importante a la hora de especular será encontrar la estrategia que más se ajuste a nuestra personalidad y forma de ser</strong>. Algunas personas sienten tanto temor al riesgo, que sólo serán conscientes de haber realizado una única y grandiosa apuesta, probablemente a la carta del “<a href="http://especular.com/actitudes/">funcionariado</a>”, deseosos de <a href="http://especular.com/la-huida-de-la-incertidumbre/">eliminar la incertidumbre de su vida</a>. Otras, en el extremo opuesto, adictas al riesgo o temerarias, puede que acaben en una mesa de trading o arruinadas en el casino. Pero como hemos visto en las últimas entradas del blog,<strong> no hay una única “fórmula mágica” para todos</strong>, sino un camino personal por descubrir y trabajar. Por que en última instancia, <strong>es responsabilidad y privilegio de cada uno encontrar nuestra manera de caminar a través del caos y la maravilla del mundo</strong>.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://especular.com/justicia-ciega/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>2</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Actitudes</title>
		<link>http://especular.com/actitudes/</link>
		<comments>http://especular.com/actitudes/#comments</comments>
		<pubDate>Sun, 07 Feb 2010 11:31:37 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Marcos Pérez</dc:creator>
				<category><![CDATA[General]]></category>
		<category><![CDATA[Opinión]]></category>
		<category><![CDATA[Esperanza]]></category>
		<category><![CDATA[Gobierno]]></category>
		<category><![CDATA[Lotería]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://especular.com/?p=282</guid>
		<description><![CDATA[Para mí, las imágenes menos esperanzadoras de España en esta crisis se resumen en dos eventos ocurridos a finales del año pasado. El primero se repetía diariamente los días previos al sorteo de lotería de Navidad, con miles de personas haciendo cola bajo la lluvia frente a administraciones de lotería de todo el país para [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Para mí, las imágenes menos esperanzadoras de España en esta crisis se resumen en dos eventos ocurridos a finales del año pasado. El primero se repetía diariamente los días previos al sorteo de <strong>lotería de Navidad</strong>, con miles de personas haciendo cola bajo la lluvia frente a administraciones de lotería de todo el país para conseguir un boleto. El segundo, una muchedumbre de 58.000 personas haciendo cola para unas <a href="http://www.elpais.com/articulo/espana/Cerca/58000/jovenes/compiten/1949/plazas/Cuerpo/Nacional/Policia/elpepuesp/20091128elpepunac_7/Tes">oposiciones</a> de policía en Madrid.</p>
<p><img class="aligncenter size-full wp-image-216" src="http://especular.com/files/2010/01/Loteria-navidad.jpg" alt="Loteria-navidad" width="638" height="266" /></p>
<p>Estas dos escenas representan para mí el mayor obstáculo de España para salir de la crisis,<strong> una misma actitud frente a la adversidad y la <a href="http://especular.com/la-huida-de-la-incertidumbre/">incertidumbre</a>: la suposición subyacente de que tiene que ser “otro” (el Estado, la Fortuna o cualquier otro ente superior, público o divino) quien se ocupe de nosotros y nuestro futuro.</strong></p>
<p><strong><span id="more-282"></span><br />
<img class="aligncenter size-full wp-image-149" src="http://especular.com/files/2010/02/Oposiciones.jpg" alt="Oposiciones" width="620" height="350" /><br />
</strong></p>
<p>España <strong><a href="http://www.elpais.com/articulo/sociedad/fracasado/sabio/elpepisoc/20100318elpepisoc_1/Tes">no es ni un país de emprendedores</a></strong> (el 94% de los universitarios sueña con ser funcionario o asalariado “fijo”) <strong>ni de amantes del riesgo</strong> (los fondos garantizados y depósitos baten récords de suscripción en nuestro país). Ni siquiera lo es de especuladores, como se podría imaginar tras el boom inmobiliario. España sigue siendo desde mi punto de vista <strong>un país de <a href="http://especular.com/¿especulacion-o-arbitraje/">arbitrajistas frustrados</a> en busca del pelotazo fácil </strong>(pasando a escorar entonces hacia el capitalismo) o en su defecto <strong>que sean otros los que nos resuelvan la vida</strong> (volviendo a soñar con un socialismo paternalista).</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://especular.com/actitudes/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>5</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Lo confieso, soy especulador</title>
		<link>http://especular.com/lo-confieso-soy-especulador/</link>
		<comments>http://especular.com/lo-confieso-soy-especulador/#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 21 Jan 2010 16:22:41 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Marcos Pérez</dc:creator>
				<category><![CDATA[Especular]]></category>
		<category><![CDATA[General]]></category>
		<category><![CDATA[Incertidumbre]]></category>
		<category><![CDATA[Predicciones]]></category>
		<category><![CDATA[Especuladores]]></category>
		<category><![CDATA[Esperanza]]></category>
		<category><![CDATA[Estrategias]]></category>
		<category><![CDATA[Gobierno]]></category>
		<category><![CDATA[hedge funds]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://especular.com/?p=123</guid>
		<description><![CDATA[Muchas veces me han preguntado, sobretodo desde el inicio de la crisis, cómo puedo dormir por las noches declarándome un &#8220;especulador profesional&#8221;. La pregunta suele estar motivada en que el término &#8220;especular&#8221;, a raíz de la crisis, se ha asociado erróneamente como origen de todos los males que hoy sufrimos. Los especuladores seríamos “los malos [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><img class="alignright size-full wp-image-137" src="http://especular.com/files/2010/02/Doctor-Maligno-Dr-Evil.jpg" alt="Doctor Maligno - Dr Evil - Especulador" width="245" height="301" /></p>
<p>Muchas veces me han preguntado, sobretodo desde el inicio de la crisis, cómo puedo dormir por las noches declarándome un &#8220;especulador profesional&#8221;. La pregunta suele estar motivada en que el término &#8220;especular&#8221;, a raíz de la crisis, se ha asociado erróneamente como origen de todos los males que hoy sufrimos. Los especuladores seríamos “<strong>los malos de la película</strong>”. Sin nosotros, el mundo sería maravillosamente benigno y justo.</p>
<p>Sin embargo, ningún sistema económico, como ninguna otra actividad humana, podría sobrevivir sin la especulación. Persiguiendo su propio beneficio,<strong> los especuladores proporcionan una liquidez y distribución del riesgo imprescindible para el resto de la sociedad</strong>. Si no hubieran especuladores en el mercado de futuros de Chicago, ¿cómo conseguiría transferir el productor de naranjas el riesgo de precio sobre su cosecha futura que no quiere asumir? ¿Debería &#8220;el gobierno&#8221; establecer los precios futuros de todos los productos? El economista de la escuela austríaca Ludwig von Mises lo expresó mucho mejor en su obra “La acción humana”:</p>
<p><span id="more-123"></span><strong>1</strong>.- <strong>Sin especulación </strong><strong>no puede haber actividad económica</strong> más allá del inmediato presente.</p>
<p><strong>2</strong>.- La especulación enlaza la <strong>acción aislada del </strong><strong>individuo con la</strong> <strong>actividad económica de </strong><strong>la sociedad</strong>.</p>
<p><strong>3</strong>.- La especulación en el sistema capitalista ejecuta una función que debe ser implementada en <strong>cualquier sistema económico organizado: </strong><strong>proporcionar un </strong><strong>ajuste entre la oferta y la demanda a lo largo del espacio y el tiempo</strong>. La especulación desarrolla un servicio económico que <strong>no puede ser eliminado de ningún sistema económico</strong>.</p>
<p><strong>4</strong>.- <strong>Cada acción es una especulación</strong>, guiada por una opinión definida con respecto a la <strong><a href="http://especular.com/la-huida-de-la-incertidumbre/">condiciones inciertas del futuro.</a></strong></p>
<p><strong>5</strong>.- La influencia de la especulación no puede alterar los precios más allá de un periodo dado. Lo que puede hacer es <strong>disminuir la distancia entre los precios máximos y los mínimos</strong>. Las <a href="http://especular.com/el-precio-de-las-cebollas-y-la-escasez-de-hedge-funds/">fluctuaciones en los precios se reducen</a> por efecto de la especulación, al contrario de la creencia popular opuesta.</p>
<p><strong>6</strong>.- La especulación anticipa futuros cambios en los precios. Su función económica consiste en <strong>nivelar las diferencias de precios entre diferentes lugares y momentos</strong> y, a través de la presión que ejercen sobre los precios, adaptar la demanda a la oferta.</p>
<p>El punto 4 es especialmente revelador.<strong> En última instancia</strong>, en un entorno de constante incertidumbre física, económica y social,<strong> todos somos especuladores</strong> forzosos. Diariamente, de entre varias opciones, hay que elegir una, generalmente sin contar con toda la información y muchas veces sin saber las consecuencias últimas de elegir entre ellas. Por ejemplo, ¿quién no ha pospuesto alguna vez sus compras de ropa esperando a las rebajas porque espera encontrar precios mejores? ¿O comprar justo después de Reyes los adornos navideños por precios regalados? Algunas decisiones son más importantes que otras, y las analizamos en profundidad. ¿Qué carrera estudiar? ¿Invertiré en este fondo de pensiones? ¿Qué tipo de seguro médico me conviene? Otras son tan triviales como elegir qué película veremos el viernes o elegir dónde ir de vacaciones.</p>
<p>La cuestión clave se suele plantear cuando gracias a alguna operación concreta, se ha obtenido un beneficio (si ha resultado en pérdida, nadie se quejará de una &#8220;falta de ética&#8221;):<strong> ¿Se puede hacer una valoración ética o moral de la rentabilidad obtenida? ¿Es moral o ético obtener beneficios durante un movimiento alcista, pero no durante uno bajista?</strong></p>
<p>La respuesta es la misma que <strong>preguntarle a un molino de viento si es ético o moral generar electricidad cuando el viento viene del Este, pero no del Oeste</strong>. Se olvida muy fácilmente que<strong> nuestras posiciones especulativas son el efecto de un desequilibrio y que no causan los movimientos de los mercados; de la misma forma que un fotógrafo no provoca el horror de la guerra que fotografía o la belleza de un paisaje.</strong></p>
<p>Recordemos que especular profesionalmente no implica tampoco la garantía de alcanzar unos objetivos. No es un camino fácil. Implica en primer lugar reconocer que el mundo es impredecible y que hay muy pocos factores que podemos controlar, y muchos ya no estarán de acuerdo en aceptar esa premisa. Aún así, podemos intentarlo toda nuestra vida, con aproximaciones correctas y mucho trabajo, y no conseguirlo. Y aunque nuestra sociedad aún relacione de forma naïf éxito con capacidad y esfuerzo, sin dejar hueco al azar en el proceso, muchas veces es la simple suerte la que nos separa de nuestros objetivos. Pero por lo menos <strong>lo habremos intentado, habremos tomado riesgos, habremos sido felices durante el camino. Habremos salido al encuentro de la impredecible vida, en vez de esperar inútilmente en el sofá a que sea la vida y todo lo que nos puede ofrecer, bueno y malo, la que venga a nosotros.</strong></p>
<p>Al final, <strong>el especulador profesional no es más que aquel que conscientemente reconoce vivir en un mundo de incertidumbre donde lo más que podemos hacer es maximizar el ratio esperado de rentabilidad/riesgo</strong>, y lo convierte en profesión. Con humildad frente a un mundo que no podemos controlar y apenas predecir, el especulador es aquel que acepta el Universo tal como es y simplemente busca caminos para crecer y sobrevivir de la mejor manera. Especular, como crear, es un acto de rebeldía contra el camino establecido. Salir y explorar caminos nuevos, como antaño hacían los pioneros descubriendo nuevos territorios. Salir y aceptar que a cambio de abandonar un entorno protector, limitado y aburrido, podemos morir en el intento.</p>
<p>Como notaba D.H. Lawrence, podemos permanecer en silencio dentro de la convención social, seguros y felices en el largo plazo, y nunca sentiremos a nuestro lado la angustia. O, por el contrario, <em><strong>podemos ser apasionados, individualistas, voluntariosos y libres; encontrando en la seguridad de la convención social una prisión, de donde escapar y morir, ya sea por nuestra propia falta de fuerza para soportar el aislamiento y la exposición de caminar en solitario, o de una venganza directa de la comunidad por nuestra osadía</strong></em><strong>.</strong></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://especular.com/lo-confieso-soy-especulador/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>18</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Manifiesto</title>
		<link>http://especular.com/manifiesto/</link>
		<comments>http://especular.com/manifiesto/#comments</comments>
		<pubDate>Fri, 01 Jan 2010 15:31:42 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Marcos Pérez</dc:creator>
				<category><![CDATA[General]]></category>
		<category><![CDATA[Opinión]]></category>
		<category><![CDATA[Especular]]></category>
		<category><![CDATA[Estrategias]]></category>
		<category><![CDATA[hedge funds]]></category>
		<category><![CDATA[Incertidumbre]]></category>
		<category><![CDATA[psicología]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://especular.com/?p=30</guid>
		<description><![CDATA[Especular.com pretende ofrecer una visión personal no sólo de los Mercados Financieros, sino también de cómo el riesgo nos atrae y hechiza. Una visión que puede ser iconoclasta y muchas veces políticamente incorrecta, pero siempre apasionada y honesta. Tras muchos años en el mundo de la gestión, uno acaba cansándose de indigestos análisis bursátiles y [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><img class="size-full wp-image-76 alignright" src="http://especular.com/files/2010/01/Behavioural-finance.jpg" alt="Behavioural finance" width="324" height="299" /></p>
<p>Especular.com pretende ofrecer una visión personal no sólo de los Mercados Financieros, sino también de cómo el riesgo nos atrae y hechiza. Una visión que puede ser iconoclasta y muchas veces políticamente incorrecta, pero siempre apasionada y honesta.</p>
<p>Tras muchos años en el mundo de la gestión, uno acaba cansándose de indigestos análisis bursátiles y económicos que no llevan a ningún lado o directamente nos hacen perder dinero. Más cuando no disponemos de las 25 horas al día necesarias para cribar el ruido con el que la industria de la inversión financiera nos sobrealimenta. Con el tiempo, se echa de menos encontrar algún modo de escapar a la prepotencia de los encorbatados &#8220;expertos&#8221; y sus huecas previsiones, o a sus siempre dispuestos vendedores de cualquier cosa que esté de moda.</p>
<p style="text-align: center">
<p><span id="more-30"></span>Crítico con la industria de la gestión del dinero tras vivirla desde dentro, partiremos pues de una sencilla premisa: la industria de los Fondos de inversión, y los Mercados en general, son en realidad mucho más sencillos de lo que nos trasmiten los sacerdotes de su iglesia (economistas, analistas y otros derivados). Su teatro continúa generación tras generación gracias a que nuestra mente permanece ciega a unas pocas y sencillas verdades del barquero. Verdades que repetiremos aquí insistentemente una y otra vez, pero que volveremos a olvidar irremediablemente (como humanos que somos) a la menor ocasión.</p>
<p>Pero que algo sea sencillo no implica que sea predecible. Este blog no pretende ser otra bola de cristal sobre lo que probablemente hará el IBEX-35 o el oro el mes que viene. Como le gustaba recordar J.P.Morgan a los periodistas que le preguntaban: lo único que podemos decir del futuro de la Bolsa es que se moverá. Efectivamente, hay muy pocas cosas que podemos asegurar que sabemos, y menos de los Mercados. Aunque quizá lo más importante sea recordar y reconocer lo mucho que, aunque queramos, no podremos nunca conocer. Y sobre todo no confundir en el camino a estos dos caballeros cuando nos los encontramos.</p>
<p>En este blog, ecléctico y caótico como los propios Mercados y quien escribe, recorreremos juntos un camino por donde todos tenemos que pasar: El de que toda acción que emprendemos en la vida implica asumir un riesgo, mayor o menor, mejor o peor calculado, porque en cualquier caso hacemos una estimación de la situación en el futuro. Desde ese punto de vista, todo lo que hacemos o dejamos de hacer es pura especulación, pues para hacer cualquier cosa en el mundo exterior tenemos que aceptar ciertas reglas del juego, conocidas o desconocidas, con la esperanza de conseguir algo a cambio de ese riesgo.</p>
<p>En este camino no sólo volveremos a revisar nuestras tremendas limitaciones psicológicas a la hora de afrontar el riesgo y la incertidumbre en todas sus formas, también repasaremos la industria de la gestión, analizaremos algunas de sus ofertas y productos más interesantes, o buscaremos razones a por qué somos tan malos invirtiendo y especulando. No podemos saber a qué nivel estará el S&amp;P-500 el próximo mes, pero quizá podemos aprender a cómo especular un poco mejor la próxima vez que decidamos asumir un riesgo, y reconocer que cualquiera que intente vendernos el futuro de los mercados se está engañando o intenta engañarnos.</p>
<p>Sobre todo, con los pies en el suelo, levantaremos la mirada por encima de la cacofonía diaria de los Mercados e intentaremos contemplar este gran circo de múltiples pistas, siempre indiferente a nuestros temores y deseos, desde una perspectiva que aporte algo de serenidad a nuestra ineludible batalla contra la incertidumbre.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://especular.com/manifiesto/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
	</channel>
</rss>

<!-- Performance optimized by W3 Total Cache. Learn more: http://www.w3-edge.com/wordpress-plugins/

Page Caching using disk: enhanced

Served from: especular.com @ 2012-02-05 02:25:23 -->
