El largo plazo

Largo plazo—No se preocupe, la Bolsa a largo plazo siempre sube—, replicó el director de la sucursal bancaria ante las quejas de Juan Nidea, quien se preguntaba cuántas décadas eran ahora necesarias para considerar su inversión como “de largo plazo”.

Hace ahora 10 años, Juan acudió a esa misma entidad (la de “toda la vida”) para invertir sus ahorros en el entonces prometedor y tan de moda índice NASDAQ. Hoy, víctima de las redes de distribución de Fondos “mono-apuesta”, aún está perdiendo más de la mitad de lo invertido (sin contar la inflación). Lo que significa que el NASDAQ tiene que subir más de un 100% para recuperarse. (Aunque peor está su homólogo japonés, que hace 22 años invirtió sus ahorros en el índice Nikkei y hoy aún pierde más del 70%).

Comprar y mantener” (Buy&Hold, estrategias “long only”) no puede calificarse de estrategia válida para un ahorrador porque no nos dice cuándo debemos cerrar la operación, y por lo tanto no podemos estimar el resultado ni tomar una decisión racional. Desde el punto de vista en el que clasificamos los cuatro únicos tipos de apuestas que hay, este tipo de “inversión” sería una mala apuesta por definición.

Sobretodo en España, la industria de la gestión del dinero y sus Fondos de Inversión se han basado en una pirueta lingüística, una falacia a la hora de comercializar sus productos: vender un instrumento como si de una estrategia de inversión se tratara. Y esto lo ha hecho trasmitiendo la ilusión de que una inversión en Bolsa nunca está equivocada, nunca es errónea o perdedora: Sólo hay que extender indefinidamente el periodo de espera; 10 años, 22, 50 o los que sean necesarios.

Mientras tanto, esos instrumentos vendidos como estrategias, los Fondos de Inversión en España, han destruido en torno a los 100.000 millones de euros de los ahorradores desde 1991 (36.000 millones sólo en comisiones que han ido a parar a las diferentes capas de la industria), sin aportar ningún valor al ahorrador, al que las redes de distribución de producto masivas sólo le ofrecen la posibilidad de invertir en ligeras variaciones del “long only”. Para rematar la situación, se suelen vender como una oportunidad para ganar en el corto y medio plazo, y acaban instalándose en la cartera para ese siempre indeterminado “largo plazo”.

¿Cómo se entiende que existan unos 3.000 Fondos de Inversión apostando a una estrategia que para el cliente ni siquiera es cuantificable o medible en términos de Esperanza Matemática? Precisamente porque si una estrategia (o el producto que la canaliza) no se puede calificar, nadie podrá criticarlo o juzgarlo inadecuado.

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  1. Por Especular.com - La seducción del riesgo en 22 22Etc/GMT-1 Mar 22Etc/GMT-1 2010 a las 5:17 pm

    [...] en la CNMV, es el empleo de instrumentos alternativos (o no) y estrategias diferentes al sota, caballo y rey de la industria local. Una industria local en la que sólo se encuentran diferencias en cuanto a las acciones/bonos que [...]

  2. Por Especular.com - La seducción del riesgo en 22 22Etc/GMT-1 Abr 22Etc/GMT-1 2010 a las 8:52 am

    [...] CEO de Global Century Investments: Simplemente esto: tranquilos. Los mercados sube, bajan, pero en el largo plazo, siempre suben. (Los clientes se muestran aliviados y satisfechos por las palabras del encorbatado [...]

  3. Por Especular.com - La seducción del riesgo en 04 04Etc/GMT-1 Jun 04Etc/GMT-1 2010 a las 11:29 am

    [...] resultados esperados, por ejemplo en el mercado japonés, tras la explosión de su burbuja en 1989 (dos décadas después el Nikkei sigue un 75% por debajo de sus máximos). Si algo no vale el precio que se pide, forzosamente tiene que corregir hasta encontrar el [...]

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