Buscando un fácil y rápido culpable, políticos y medios de comunicación hicieron responsables de la actual crisis (entre otros) a los especuladores con posiciones cortas. (Una posición corta en mercado es aquella que produce un beneficio cuando el precio del subyacente cae, pues se ha vendido en primer lugar el activo para obligatoriamente recomprarlo más tarde).
En otras palabras, la tesis implícita es la de que los vendedores cortos habrían manipulado con sus posiciones el mercado, provocando artificialmente su caída, enriqueciéndose “ilegítimamente”, y devastando la economía real en el proceso. Por lo tanto merecerían, si no un castigo, limitar drásticamente a partir de ahora su libertad de acción en los mercados.
Nada más lejos de la realidad. En un reciente estudio llevado a cabo por Engelberg, Reed y Ringgenberg en la Universidad de North Carolina, se analizaron todas las ventas cortas realizadas en el NYSE entre enero de 2005 y julio de 2007. Los resultados mostraron que las posiciones especulativas a la baja se iniciaban siempre después de que las compañías realizasen anuncios públicos sobre la propia marcha y estado de la empresa, nunca antes.
Este detalle es esencial para comprender que los especuladores bajistas, a pesar de ser una gran minoría incapaz de mover el mercado, reaccionan a la realidad, no la provocan con sus ventas. Curiosamente, los gestores acostumbrados a tomar posiciones bajistas, suelen tener mejores resultados que los que únicamente se limitan a buscar qué acciones comprar (la inmensa mayoría dentro de la industria de fondos).
Este tipo de especuladores, como cualquier otro, intentan aprovechar las ineficiencias del mercado (cuando creen detectarlas) para abrir posiciones esperando una corrección desde la “desviación” (sobrecompra o sobreventa del activo en cuestión) hacia lo que ellos estiman “razonable”. Por supuesto, se equivocan como todo el mundo. Sin embargo, parece que los vendedores son ligeramente “mejores” que sus compañeros siempre-alcistas a la hora de estimar la salud de una compañía. Al menos eso se deduce de los resultados.
¿Quién estuvo cerrando posiciones cortas —y por lo tanto comprando— hace ahora un año, cuando el resto del mundo vendía por pánico acciones que no quería tener en cartera? Mientras la prensa les culpaba del crash, los vendedores cortos estaban comprando las acciones que nadie quería, estabilizando con sus compras (no lo suficiente, dada la escasez de especuladores) unas variaciones de precio de por sí hiperbólicas.
Ciertamente, si ahí fuera tuviéramos muchos más especuladores bajistas reaccionando a los disparates alcistas previos al 2008 (o a los de cualquier otro periodo de exuberancia irracional sobre cualquier activo), no se hubieran alcanzado ni los estratosféricos precios previos a la burbuja subprime (con más especuladores abriendo posiciones cortas, su efecto hubiera limitado las subidas), ni tampoco precios absurdamente bajos (como Citigroup cotizando por debajo de 1$ y Santander a 4€, hace ahora un año).
Mucho antes de alcanzar los momentos de pánico de octubre de 2008 y marzo de 2009, esos “infames” especuladores (en caso de alcanzar un umbral significativo como para afectar al mercado) hubieran empezado a cerrar sus posiciones cortas para capitalizar su apuesta bajista, limitando unas caídas que fueron mucho más violentas de lo que hubiera podido ser.
Pero más allá de su papel amortiguador durante los momentos de pánico, los vendedores cortos (y por extensión los especuladores más puros) no sólo son imprescindibles en cualquier economía. Sino que con su actividad, tan distorsionada e injustamente criticada durante la actual crisis, intentan —jugándose los cuartos— devolver un poco de racionalidad, traer un poco de luz, a un mundo las más de las veces incomprensible, caótico y muy lejos del equilibrio.
Al contrario de lo que piden los políticos, para que el sistema funcione mejor no hace falta más regulación en los mercados financieros, sino más libertad.
Salud!
¿Qué hay que hacer para ser millonario partiendo de cero patatero? Hasta parece fácil.
Aun habiendo varios caminos (principalmente emprendiendo de alguna manera, aunque siempre están los clásicos de por herencia o casamiento
), la probabilidad es siempre muy baja (el factor azar es el principal factor), o sea que hay que intentarlo durante mucho tiempo y de muchas formas.
Tal vez la pregunta clave es si vale la pena. Hoy en día, en occidente, un ciudadano medio tiene mejor nivel de vida que un rey en la edad media.
Me has dado una idea para un nuevo post, escribiré sobre ello. Thanks!
Quiza la pregunta coherente a alguien conocedor de los mercados, por mi parte sería ¿Se puede vivir con los rendimientos que proporcionaría un ahorro de 500.000 €?
¿Merecería la pena estar invertido en valores-acciones que no le afectan practicamente los cambios de ciclo como Mc. Donals u otros?
Sobre las posiciones cortas para el público en general diría que existe un profundo desconocimiento no ya de que quiere decir, que es basicamente estar posicionado en acciones o indices con tendencia bajista.
La falta de productos cortos en el mercado es notorio. Salvo algun ETF no he visto nada reseñable o abrir posiciones en algunas acciones, pero muchas veces los bancos te ponen pegas o te dicen que no es posible hacerlo por falta de acciones para prestar y poder abrir cortos.
Efectivamente tal como comenta en los mercados los que hace es tener libertad de acción ya que ha quedado demostrado que se autoregulan ellos solos.
Solo falta la tranquilidad necesaria para soportar quiebras masivas que puedan producirse. Al fin y al cabo cuando alguien quiebra otro compra esos activos aun a precio de ganga.
Manuel,
“Vivir de los ahorros” implica condicionar nuestra supervivencia a conseguir una cierta rentabilidad mínima anual. Esto es, a conseguir una rentabilidad absoluta independientemente del ciclo o de la tendencia de los mercados, año tras año. Y esto último es tremendamente difícil de conseguir en cuanto nos separamos un poco de la rentabilidad que ofrece el tipo de interés sin riesgo de países/empresas solventes.
Si los mejores gestores del mundo en conseguir rentabilidades absolutas alcanzan entre un 10% y un 15% anual, deberíamos ser realistas y reconocer que no se puede conseguir más sin asumir algún tipo de riesgo (del que muchas veces no se es consciente) que puede producir graves e irreparables pérdidas.
Saltar desde el 3%-4% anual que podemos conseguir prácticamente sin riesgo, a un más interesante 10% (lo que en el caso de 500K dejaría unos 50k anuales), es tarea harto complicada si se es realista y honesto con lo que hay. Comentaré más adelante en un post especial sobre el camino, y los peligros, para saltar desde el tipo de interés sin riesgo hasta los dos dígitos de rentabilidad.
como puede una persona normal participar en un hedge fund?
por cierto, no conocia tu blog, pero he estado toda la tarde leyendolo. interesantisimo.
Ignacio,
Muchas gracias. Te comento que la mayoría de los Hedge Funds están domiciliados fuera de España, por lo que a veces puede ser complicado invertir en ellos (además de que suelen pedir inversiones mínimas de 100k, 1M ó más).
Afortunadamente, muchos HF están adaptándose a la demanda y lanzando fondos que se acogen a la normativa europea UCITS-III, con lo que cualquier europeo puede invertir sin más dificultades.
Sin embargo, las versiones UCITS-III de los HF, aunque suelen aceptar inversiones del tamaño típico para un fondo “normal” y cuentan con liquidez diaria, están mostrando cierto deterioro en su rentabilidad comparado con su HF “madre”. Esto suele ser debido a que la normativa UCITS-III todavía no es todo lo flexible que se necesita para replicar muchas de las estrategias originales. Se espera que con la normativa UCITS-IV que ahora mismo se está debatiendo en Bruselas, esas diferencias podrían desaparecer y la versión UCITS reproducirá con mayor precisión los resultados del HF del que deriva.
Sobre las posiciones cortas para el público en general diría que existe un profundo desconocimiento no ya de que quiere decir, que es basicamente estar posicionado en acciones o indices con tendencia bajista.
La falta de productos cortos en el mercado es notorio. Salvo algun ETF no he visto nada reseñable o abrir posiciones en algunas acciones, pero muchas veces los bancos te ponen pegas o te dicen que no es posible hacerlo por falta de acciones para prestar y poder abrir cortos.
Efectivamente tal como comenta en los mercados los que hace es tener libertad de acción ya que ha quedado demostrado que se autoregulan ellos solos.
Solo falta la tranquilidad necesaria para soportar quiebras masivas que puedan producirse. Al fin y al cabo cuando alguien quiebra otro compra esos activos aun a precio de ganga.