Lo confieso, soy especulador

Doctor Maligno - Dr Evil - Especulador

Muchas veces me han preguntado, sobretodo desde el inicio de la crisis, cómo puedo dormir por las noches declarándome un “especulador profesional”. La pregunta suele estar motivada en que el término “especular”, a raíz de la crisis, se ha asociado erróneamente como origen de todos los males que hoy sufrimos. Los especuladores seríamos “los malos de la película”. Sin nosotros, el mundo sería maravillosamente benigno y justo.

Sin embargo, ningún sistema económico, como ninguna otra actividad humana, podría sobrevivir sin la especulación. Persiguiendo su propio beneficio, los especuladores proporcionan una liquidez y distribución del riesgo imprescindible para el resto de la sociedad. Si no hubieran especuladores en el mercado de futuros de Chicago, ¿cómo conseguiría transferir el productor de naranjas el riesgo de precio sobre su cosecha futura que no quiere asumir? ¿Debería “el gobierno” establecer los precios futuros de todos los productos? El economista de la escuela austríaca Ludwig von Mises lo expresó mucho mejor en su obra “La acción humana”:

1.- Sin especulación no puede haber actividad económica más allá del inmediato presente.

2.- La especulación enlaza la acción aislada del individuo con la actividad económica de la sociedad.

3.- La especulación en el sistema capitalista ejecuta una función que debe ser implementada en cualquier sistema económico organizado: proporcionar un ajuste entre la oferta y la demanda a lo largo del espacio y el tiempo. La especulación desarrolla un servicio económico que no puede ser eliminado de ningún sistema económico.

4.- Cada acción es una especulación, guiada por una opinión definida con respecto a la condiciones inciertas del futuro.

5.- La influencia de la especulación no puede alterar los precios más allá de un periodo dado. Lo que puede hacer es disminuir la distancia entre los precios máximos y los mínimos. Las fluctuaciones en los precios se reducen por efecto de la especulación, al contrario de la creencia popular opuesta.

6.- La especulación anticipa futuros cambios en los precios. Su función económica consiste en nivelar las diferencias de precios entre diferentes lugares y momentos y, a través de la presión que ejercen sobre los precios, adaptar la demanda a la oferta.

El punto 4 es especialmente revelador. En última instancia, en un entorno de constante incertidumbre física, económica y social, todos somos especuladores forzosos. Diariamente, de entre varias opciones, hay que elegir una, generalmente sin contar con toda la información y muchas veces sin saber las consecuencias últimas de elegir entre ellas. Por ejemplo, ¿quién no ha pospuesto alguna vez sus compras de ropa esperando a las rebajas porque espera encontrar precios mejores? ¿O comprar justo después de Reyes los adornos navideños por precios regalados? Algunas decisiones son más importantes que otras, y las analizamos en profundidad. ¿Qué carrera estudiar? ¿Invertiré en este fondo de pensiones? ¿Qué tipo de seguro médico me conviene? Otras son tan triviales como elegir qué película veremos el viernes o elegir dónde ir de vacaciones.

La cuestión clave se suele plantear cuando gracias a alguna operación concreta, se ha obtenido un beneficio (si ha resultado en pérdida, nadie se quejará de una “falta de ética”): ¿Se puede hacer una valoración ética o moral de la rentabilidad obtenida? ¿Es moral o ético obtener beneficios durante un movimiento alcista, pero no durante uno bajista?

La respuesta es la misma que preguntarle a un molino de viento si es ético o moral generar electricidad cuando el viento viene del Este, pero no del Oeste. Se olvida muy fácilmente que nuestras posiciones especulativas son el efecto de un desequilibrio y que no causan los movimientos de los mercados; de la misma forma que un fotógrafo no provoca el horror de la guerra que fotografía o la belleza de un paisaje.

Recordemos que especular profesionalmente no implica tampoco la garantía de alcanzar unos objetivos. No es un camino fácil. Implica en primer lugar reconocer que el mundo es impredecible y que hay muy pocos factores que podemos controlar, y muchos ya no estarán de acuerdo en aceptar esa premisa. Aún así, podemos intentarlo toda nuestra vida, con aproximaciones correctas y mucho trabajo, y no conseguirlo. Y aunque nuestra sociedad aún relacione de forma naïf éxito con capacidad y esfuerzo, sin dejar hueco al azar en el proceso, muchas veces es la simple suerte la que nos separa de nuestros objetivos. Pero por lo menos lo habremos intentado, habremos tomado riesgos, habremos sido felices durante el camino. Habremos salido al encuentro de la impredecible vida, en vez de esperar inútilmente en el sofá a que sea la vida y todo lo que nos puede ofrecer, bueno y malo, la que venga a nosotros.

Al final, el especulador profesional no es más que aquel que conscientemente reconoce vivir en un mundo de incertidumbre donde lo más que podemos hacer es maximizar el ratio esperado de rentabilidad/riesgo, y lo convierte en profesión. Con humildad frente a un mundo que no podemos controlar y apenas predecir, el especulador es aquel que acepta el Universo tal como es y simplemente busca caminos para crecer y sobrevivir de la mejor manera. Especular, como crear, es un acto de rebeldía contra el camino establecido. Salir y explorar caminos nuevos, como antaño hacían los pioneros descubriendo nuevos territorios. Salir y aceptar que a cambio de abandonar un entorno protector, limitado y aburrido, podemos morir en el intento.

Como notaba D.H. Lawrence, podemos permanecer en silencio dentro de la convención social, seguros y felices en el largo plazo, y nunca sentiremos a nuestro lado la angustia. O, por el contrario, podemos ser apasionados, individualistas, voluntariosos y libres; encontrando en la seguridad de la convención social una prisión, de donde escapar y morir, ya sea por nuestra propia falta de fuerza para soportar el aislamiento y la exposición de caminar en solitario, o de una venganza directa de la comunidad por nuestra osadía.

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11 comentarios

Feed de comentarios
  1. [...] éstos y otros trabajos como el comentado en el post anterior, están demostrando que las hipótesis de Ludwig von Mises a propósito del papel beneficioso e imprescindible de la especulación, iban en la dirección [...]

  2. manuel

    Hola, deseo saber si es posible vivir de la bolsa, siendo un ciudadano de la calle. he leido de alguien que asistio a uno de sus cursos/ seminarios gana hasta un millon de euros al año. gracias

  3. Marcos Pérez

    Manuel,
    Para ganar 1 millón de euros al año, suponiendo que se consigue alcanzar un 10% de rentabilidad, hace falta invertir 10 millones. Si se consigue un 20%, pues 5 millones iniciales serían suficientes. Ir más allá de un 20% anual implica correr algún tipo de riesgo suicida en algún punto del proceso inversor, por lo que no hay gestores que sostenidamente superen ese 20% al año, valor que podemos considerar como el mejor resultado posible, o techo, dentro de una gestión sostenida.
    No hay atajos, no hay milagros. Para conseguir ese millón al año del que hablas, habría que ser uno de los mejores gestores del mundo, y además invertir 5 millones inicialmente. Cualquier otra cosa es, o algún tipo de autoengaño, o directamente el intento de alguien por timar o estafar, como los que periódicamente destapa la CNMV.
    Un saludo y gracias por participar.
    Marcos.

  4. CDS

    Impresionante tu reflexiones sobre nuestro rol, yo tambien soy un especulador, te felicito esta genial este articulo!!

  5. Adrian

    quisiera saber si existe algun curso de especulador serio o algo por el estilo como e usa gracias y buenas reflexiones

  6. Marcos Pérez

    Adrian,

    Por supuesto que los hay. Algunos muy buenos y útiles (basta utilizar Google para encontrarlos). Pero el trabajo y esfuerzo que requiere de cada uno no se puede obviar. Nadie puede esperar convertirse en un buen médico en un curso de fin de semana, pero quizá sí dilucidar si nos apetece realizar dicho esfuerzo o no. Y entonces, seguir profundizando.

    Ánimo y suerte,
    Marcos.

  7. Ines Torque

    Las armas son buenas. Todos deberíamos estar en posesión de una. Todos, al menos aquellos indivualistas, voluntariosos, varias cosas chulas más, y para los que la seguridad es una prisión. Las armas, cargadas, permiten prevenir futuros ataques de otros ciudadanos que nos abordan con aviesas intenciones,… se podría seguir en la misma línea de juicio, generalizando a cualquir concepto que se quiera justificar. Nadie se queja de lo bueno de algo, pero no se puede ignorar lo malo de las cosas que criticamos.

  8. Hola, acabo de leer su articulo y me parese muy interesante, ya que hace unos meses atras tome la desicion de entrar en este mundo de la especulacion invertiendo en el forex y apesar que muchos libros lei y inverti en educarme y me tomo tiempo y dinero cuando empese me fue bien pero meses despues perdi todo mi capital ( 45000) dollares me siento mal ya que hay veces me sinto como un completo estupido por no haber logrado comvertirme en un buen especulador.

  9. Marcos Pérez

    Harry,

    El sistema está montado para que la inmensa mayoría pierda su dinero en los mercados cuando accede a él. Es lo mismo que la fiebre del oro del XIX en California. Se vendía riqueza para todos, y al final sólo se hicieron ricos (exceptuando dos o tres a los que le tocó la lotería y aparecían en prensa para espolear la llegada de nuevas víctimas) los que vendía los picos, las palas y los pantalones. No te culpes, eres una víctima más. Ánimo y adelante.

  10. sergio

    se te ha olvidado el fin del especulador: obtener el mayor beneficio a corto plazo a costa de otros, si es posible dando un valor a las cosas que no tienen, a menudo sin escrúpulos, sin importar los medios, sólo el fin. La verdad, me da bastante asco este tipo de personas individualistas y egoistas, que piensan que lo unico que pueden hacer en su pobre existencia es ‘maximizar el ratio esperado de rentabilidad/riesgo’ y ‘ganar un millón de euros al año’.

  11. Marcos Pérez

    Sergio,

    De acuerdo con la primera mitad de tu frase, “obtener el mayor beneficio”. Pero no forzosamente con la segunda parte, “a corto plazo a costa de otros”. A veces será a corto plazo (tanto como microsegundos en operaciones de HFT, por ejemplo), o largo plazo. Ni con “a costa de otros”, pues das a entender que en toda especulación hay siempre un lado beneficiado y otro perjudicado, lo que es evidentemente falso.

    Independientemente de las razones que pueden mover a las personas a especular, su impacto se ha demostrado que es empíricamente positivo tanto en los mercados, como en el desarrollo de la economía en su conjunto. Aunque los políticos hagan demagogia barata diciendo lo contrario.

    Lo que mueve a las personas entra dentro del terreno personal, y ahí cada cual es libre de pensar lo que quiera. En todo caso, gracias por tu opinión.

    Marcos.

7 Trackbacks

  1. Por Especular.com - La seducción del riesgo en 26 26Europe/Madrid feb 26Europe/Madrid 2010 a las 4:05 pm

    [...] necesitan: especuladores que tomen los riesgos que no quieren los productores y amortigüen con su acción las fluctuaciones de [...]

  2. Por Webs, noticias, curiosidades, artículos… » La web donde DROBLO escribe y comparte lecturas… en 23 23Europe/Madrid mar 23Europe/Madrid 2010 a las 6:02 am
  3. Por Especular.com - La seducción del riesgo en 05 05Europe/Madrid abr 05Europe/Madrid 2010 a las 7:14 pm

    [...] éstos y otros trabajos como el comentado en el post anterior, están demostrando que las hipótesis de Ludwig von Mises a propósito del papel beneficioso e imprescindible de la especulación, iban en la dirección [...]

  4. Por Especular.com - La seducción del riesgo en 09 09Europe/Madrid may 09Europe/Madrid 2010 a las 11:33 pm

    [...] un mínimo de inteligencia y conocimientos al Gobierno, y sabedores de que los especuladores, aceite del motor de los mercados, no pueden desequilibrar balances gubernamentales y crear déficits monstruosos; sólo queda [...]

  5. Por Sin límites | Especular.com en 11 11Europe/Madrid may 11Europe/Madrid 2011 a las 5:22 pm

    [...] nitidez que como vemos el pasado, de ver más allá, el que da sentido etimológico a la palabra “especular”, del latin “speculari”, “ver (más lejos) desde una atalaya”. El especulador siempre [...]

  6. Por Esos depravados vendedores cortos (y la luz que nos aportan) | Especular.com en 22 22Europe/Madrid may 22Europe/Madrid 2011 a las 7:29 pm

    [...] de pánico, los vendedores cortos (y por extensión los especuladores más puros) no sólo son imprescindibles en cualquier economía. Sino que con su actividad, tan distorsionada e injustamente [...]

  7. Por De porteros, políticos y penaltis | Especular.com en 19 19Europe/Madrid ago 19Europe/Madrid 2011 a las 10:38 am

    [...] ¿Valientes? ¿Te refieres quizá a especuladores que crean que los precios están ya lo suficientemente baratos como para esperar una futura subida [...]

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