Pánico Nuclear

El pánico nuclear que estamos viviendo en Japón tiene muchas similitudes con el pánico financiero de septiembre de 2008. Nassim Taleb, harto de que el público siga sin entender lo que es un Cisne Negro, vuelve a insistir en ello:

La Comisión Nuclear Japonesa tenía los siguientes objetivos en 2003: “El valor medio del riesgo de mortalidad por exposición a la radiación resultante de un accidente de una instalación nuclear, no debe exceder de 1 vez por cada millón de años”.

Esa política fue diseñada hace sólo 8 años. Su accidente de “una vez en un millón de años” ha ocurrido sólo ocho años más tarde. (Qué curioso, el mismo argumento que usó Goldman Sachs para excursarse de las pérdidas de uno de sus hedge funds, algo que sólo podía pasar una vez cada varios billones de años). Estamos tratando con un fenómeno perteneciente al cuarto cuadrante.

Pasé las últimas dos décadas explicando (en su mayoría a imbéciles financieros (sic), pero también a cualquiera que me escuchara) por qué no debemos hablar acerca de probabilidades pequeñas en cualquier dominio. La ciencia no puede tratar con ellas. Es irresponsable hablar de probabilidades pequeñas y hacer que las personas confíen en ellas, a excepción de sistemas naturales que se hayan mantenido en pie durante 3.000 millones de años (no de probabilidades derivadas teóricamente por nosotros, como las que aplicamos en el campo de las finanzas o el nuclear con un horizonte de unos 60 años). Fácilmente olvidamos que:

1.- Las probabilidades pequeñas tienden a ser más difíciles de calcular cuanto más pequeña sea la probabilidad (ver la segunda edición de “El Cisne Negro”).

2.- El modelo de error hace que subestimemos las probabilidades pequeñas (en general, debido a efectos de convexidad). Cualquier error en el modelo infravalora las consecuencias negativas (al igual que cualquier incertidumbre sobre el tiempo de vuelo hace que la llegada de nuestro avión por lo general se retrase, no se adelante).

3.- El problema es más agudo en Extremistán, en particular si hablamos de sistemas y procesos creados por la mano del hombre como las finanzas o las centrales nucleares. Las probabilidades se subestiman, cierto. Pero las consecuencias son aún mucho más infravaloradas.

4.- Debido a la globalización, los costes de las catástrofes naturales están aumentando de una manera no lineal.

5.- El problema de Casanova (sesgo de supervivencia en probabilidad): Si Usted calcula la frecuencia de un evento raro y su supervivencia depende de que dicho evento no tenga lugar (por ejemplo, sucesos nucleares, jugar a la ruleta rusa o ser un gestor long-only), entonces se está subestimando dicha probabilidad.

Hasta aquí los comentarios de nuestro amigo Nassim. No pasa nada si en los institutos y la Universidad los estudiantes se preocupan más por aprobar los exámenes que por comprender las implicaciones de lo que les enseñas. No es tan grave si la inmensa mayoría de la gente no sabe ni entiende de matemáticas.

Lo grave en nuestra sociedad es que quienes toman decisiones políticas, además de ser legos en la materia, se dejen guiar por asesores “altamente cualificados”, pero simultáneamente ciegos al impacto real de sus proyecciones.

Siendo gestor de fondos, cuantas veces habré discutido con colegas porque implementaban estrategias cóncavas, argumentándome que la probabilidad de que les pase algo malo es, como dice el informe de la Comisión Nuclear Japonesa, menor de “una entre un millón de años”. Lo paradójico es que son ese tipo de gestores los que consiguen el éxito y el reconocimiento de la industria a los pocos años, hasta que son barridos y olvidados por algún evento de consecuencias “imprevistas”, y una nueva generación les sustituye apoyados por la amnesia de los propios clientes arruinados.

Las reacciones que están teniendo los gobiernos frente al pánico nuclear japonés son muy similares a las del pánico financiero de septiembre de 2008. De repente se manifiesta el impacto de lo altamente improbable, cómo todo cambia radicalmente, y entonces se rectifica… temporalmente.

No nos equivoquemos, volverá a suceder. Volveremos a diseñar estructuras y procesos basados en lo “estadísticamente seguro”, tanto en el campo de las finanzas, como en el de la energía, la política (“es poco probable que el partido ABCD llegue al poder”) o la biología (“Es altamente improbable que el virus THX mute…”).

El producto financiero más atractivo, ese que promete una interesante rentabilidad “prácticamente sin riesgo”, y la central nuclear de Freedonia, comparten algo en común: “Son seguros al 99.99%”.

Pero si nos ofrecen jugar a la ruleta rusa, con un arma con sitio para 100 balas, pero sólo cargada con una, probablemente rechazaremos la oferta.

¿Por qué no jugar, si el arma es segura al 99%?

Más información sobre , , ,

5 comentarios

Feed de comentarios
  1. harlock

    http://www.cincodias.com/articulo/mercados/Energia-nuclear-fat-tail/20110316cdscdsmer_3/

    … por lo menos te podía haber citado

    Muy bueno el artículo aunque te lo hayan dejado a huevo :-P

    Taleb diría que Fukushima es un Cisne Gris algo que, por narices, iba a pasar incluso dentro de la posibilidad que ofrecen algunos modelos probabilistas

  2. realmente muy bueno el artículo!! me ha gustado mucho!

  3. crosscountry

    ni cuarto cuadrante ni porras LA LEY DE MURPHY ni mas ni menos si puede salir…saldra mal…dimelo a mi xD

  4. Saludos,
    Tienes toda la razón, muchos sólo ven lo que quieren ver y no lo que la razón indica.

  5. Jorge

    La ley de Murphy está muy bien y es muy simpática, pero nada más.

    El problema de esas simulaciones es de base, de planteamiento, pero si a los Sr Black y Scholes les dieron un Nobel por su fórmula para calcular el precio de las opciones, cualquier cosa vale.

    Buen artículo, como siempre.

    saludos.

  1. No hay pingbacks por el momento.

Envía un comentario

Su dirección de correo electrónico nunca será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*
*

© 2011 Mercados .com Todos los derechos reservados.